viernes, 16 de diciembre de 2016

RESEÑA DE UNA CRÓNICA ANDALUSÍ: "LOS CAMINOS DE AL-ÁNDALUS EN EL SIGLO XII" DE AL-IDRISI

FICHA BIBLIOGRÁFICA:


Abū ‘Abd Allāh Muhammad al-Idrīsī. Los caminos de al-Ándalus en el Siglo XII según «Uns al-Muhay wa-Raed al-Furay» (Solaz de corazones y prados de contemplación). Prólogo de María J. Viguera. Estudio, edición, traducción y anotaciones por Jassim Abid Mizal. Madrid, CSIC, 1989. 425 páginas.


AUTOR:


Al-Idrīsī o El Idrisi. 

Geógrafo, cartógrafo, viajero y navegante hispanomusulmán. 

Nació en Sabtah (actual Ceuta) en el año 1.100 o año 493 de la hégira y murió en el año 1165/6 o el año 560 de la hégira, pero no se sabe el lugar de su muerte, aunque se baraja que fue en Sicilia o en Ceuta. 

A los 18 años viajó por Éfeso, Asia Menor, norte de África, Península Ibérica (donde terminó sus estudio en Córdoba), territorio franco,… En 1138 llegó a la corte de Roger II, de Sicilia (en Palermo).


En 1154 realizó un mapamundi llamado Tabula Rogeriana y un libro, Geografía. A estos compendios el Rey Roger II les puso el nombre de Nuzhat al-Mushtak, y el autor, al-Idrīsī lo llamó Kitab Rudjar o El Libro de Roger. Fue una obra que escribió por disposición de Roger II. Poco después realiza Idrisi Mayor, que trata de mapas idrisíes.

Entre 1154 y 1166 escribió un segundo libro, que era un complemento y ampliación del anterior, el libro Uns al-Muhay wa-Raed al-Furay.

En 1161 realizó una segunda edición de este, el libro Los jardines de la humanidad y el entretenimiento del alma, por disposición del rey Guillermo I de Sicilia (hijo de Roger II). 

En 1192 se realizó una versión abreviada de este que fue llaman Pequeño Idrisi, Idrisi Menor o Jardín de los gozos.


GÉNERO HISTÓRICO:


El libro escogido es una edición de fuentes realizada por Jassim Abid Mizal, con un estudio introductorio, una traducción y muchas anotaciones.

El editor Jassim Abid Mizal es licenciado en Lengua y Literatura árabes por la Universidad de Bagdad, licenciado en Filología semítica por la Universidad Complutense de Madrid. La Tesis Doctoral la realizó con una edición, traducción y estudio de un manuscrito de El Escorial. Escribió un libro sobre Safwān b. Idrīs secretario de los Almohades.

En el libro que nos ocupa solo trata el tema de al-Ándalus. Para ello contrastó lo que iba estudiando sobre el libro de al-Idrīsī, con mapas de distintas épocas y escalas, para conocer en mayor profundidad la geografía andalusí.

Hay que destacar que al ir desgranando la obra, el editor fue recopilando diversa información sobre los caminos de al-Ándalus, dando lugar a un apartado de anotaciones bastante extenso y que aporta mucha información y contrastación de pueblos que no se sabía si existían o no en la actualidad. Lo que le da a la obra mayor entidad y facilidad para su lectura y estudio.

Según explica el editor en la introducción hay partes de la obra original (de al-Idrīsī) que fue copiada con posterioridad, y que ha tenido que reconstruir puesto que el copista no realizó bien su trabajo. Estos datos que ella aporta los indica claramente en la obra en árabe.

Todo esto hace que sea mucho más fácil comprender y creer lo que el lector está tratando.


ENFOQUE HISTORIOGRÁFICO / IDEOLÓGICO:


El libro Uns al-Muhay wa-Raed al-Furay fue escrito por al-Idrīsī entorno a 1154-1166, no se sabe con exactitud la fecha de la composición de la misma. También hubo ciertos problemas con el título de la obra, puesto que como he mencionado antes, el copista cometió numerosos fallos al realizar la reproducción. 

La obra fue escrita en árabe y fue idea del rey Roger II de Sicilia, el cual quería al mejor especialista del siglo XII para realizar una obra sobre geografía, y por ello quiso a al-Idrīsī.

Es una obra con numerosos datos y detalles sobre los caminos que describe. No solo se trata de exponer las distancias entre unos lugares y otros, sino que describe castillos, ciudades, paisajes,… estos datos que da se pueden relacionar con la administración y la organización del territorio que abarca.

A la hora de realizar su obra al-Idrīsī, introdujo un método nuevo y científico para llevar a cabo su trabajo. Este consistía en la descripción de la tierra basada en observaciones directas. 

Entre el rey Roger y el autor seleccionaron a algunas personas para que viajasen a diferentes territorios, con la idea de que dibujasen y estudiasen todo lo que vieran en esos territorios.

Es bastante objetivo porque no se basa solo en otros escritos sino que escribe sobre lo que el mismo ha visitado y sobre lo que las personas que él envió, le informaron.


PLANTEAMIENTO FORMAL:


La obra Uns al-Muhay wa-Raed al-Furay tiene una extensión de unas 30 páginas, está estructurada en diferentes apartados según las zonas de las que trata, y en cada apartado explica los límites de este territorio y las distintas rutas y caminos que hay en ese territorio. Cada apartado tiene una extensión que va desde media página a una página, por lo que cada apartado no es en absoluto extenso.

El lenguaje es claro y conciso. Aporta muchos topónimos del mismo lugar, con una grafía que se adapta mejor al nombre no árabe que trata de transcribir. Hay muchos topónimos que son mencionados por Al-Idrīsī por primera vez, y otros topónimos que son mencionados por él y por al-Zuhri. No solo recoge la forma medieval de llamarlos sino antiguas formas de los nombres.

La organización del contenido es por zonas o territorios que el autor llama climas o coras. Por lo que se dedica en cada apartado de una zona y comenta todo lo referente a esa zona. Es una manera buena de organizarla, ya que es más fácil de imaginarse los caminos que describe y de seguir la información que va dando. Solo aporta una representación cartográfica sobre las tierras andalusíes.

En cuanto al planteamiento formal de la edición de Jassim Abid Mizal, hay que decir que tiene una extensión de 425 páginas. Se compone de prólogo, índice, introducción (al autor y a la obra), edición de Uns al-Muhay wa-Raed al-Furay en árabe y su posterior traducción, un gran anexo con anotaciones y dos índices, uno del contenido del texto editado y otro de nombre geográficos (ambos están tanto en árabe como en español) y también aporta bibliografía consultada por el editor.


CONTENIDO:


El autor de la obra al-Idrīsī utiliza numerosas fuentes para llevarla a cabo. Usa fuentes escritas y cartográficas de autores antiguos como Ptolomeo, Orosius, Mukadasi, Ibn Hauqal,… y coetáneos como al-Udri y al-Brakri. 

Para la Península Ibérica utiliza fuente del cronista cordobés al-Razi y su obra Crónica General de España del moro Rasis

Usa tanto fuentes cristianas como musulmanas. También usa informaciones orales como mapas y cartografía. Usó las mismas fuentes que con su obra Nuzhat al-Mushtak.

El editor utiliza para realizar la edición bibliografía y fuentes escritas antiguas (libros similares al de al- Idrīsī) y modernas (por ejemplo la edición facsímil del libro de al-Idrīsī, realizado por Fuat Sezgin), españolas y extranjeras. También usó mapas para contrastar los datos de la obra original.

Las notas y el apartado crítico están realizados por el editor Jassim Abid Mizal. Son bastante extensas ya que ocupan 260 páginas. Estas notas están estructuradas por orden aparición en la obra de al-Idrīsī. Son muy buenas las notas puesto que aporta información actual sobre los sitios que trata y es más fácil el situarlos en un mapa. También en casos en los que no está muy claro qué lugar trata, el editor expone las diferentes teorías que hay sobre ello. 

Todo esto hace que la edición sea muy completa y muy bien realizada.


CRÍTICA PERSONAL:


Al-Idrīsī es el primer geógrafo árabe en su época y en épocas anteriores que describe en su totalidad la Península Ibérica, y no se centra solo en algunas zonas como ocurre con otros geógrafos como al-Razi.

Gracias a esta descripción de la Península Ibérica se puede observar la organización territorial y administrativa de al-Ándalus. También se puede entrever el desarrollo económico de esta zona, en época del autor, puesto que las rutas son sobre todo comerciales, por lo que se puede ver la importancia que tenía el comercio en la zona en el siglo XI y XII. También se puede intuir el desarrollo social, ya que estas rutas y caminos no solo servían para el comercio, sino para el transporte de viajeros y del ejército.

Otro aspecto que se puede entrever de la obra, es el desarrollo de las distintas rutas y cuáles eran más o menos frecuentadas por el número de ventas que había a lo largo del camino. También aporta numerosa información sobre el paisaje y el entorno de cada ruta, haciendo mención a castillos, posadas, y demás edificios que se encuentran en los caminos. Además menciona las distancias de cada ruta y los límites de cada región en las que divide a al-Ándalus, que son 27 regiones (25 llamadas climas y 2 llamadas coras).

El autor hace diferencias entre rutas por su uso, es decir, hay rutas generales que son las que unen dos ciudades o urbes, rutas secundarias que unen pueblos y castillos, pueblos y alguna ciudad. También diferencia entre rutas terrestres (que son la mayoría), rutas fluviales (como Jerez-Sevilla o Sevilla-Córdoba), y rutas marítimas (como Barcelona-Algeciras, Málaga-Granada,…).

Algo muy curioso es que hasta hace poco tiempo se pensaba que las rutas, tanto generales como secundarias, que describe al-Idrīsī eran rutas que ya se usaban en época romana. Esto es así hasta cierto punto ya que en la Edad Media se desarrollaron en al-Ándalus numerosas rutas nuevas y modificaciones de las que ya había, en función de las necesidades de cada época.

En definitiva es un buen libro para conocer cómo era la Península Ibérica en los siglos XI y XII, y ver cuáles eran las zonas más visitadas y habitadas. También sirve para conocer los diferentes topónimos de lugares que siguen existiendo en la actualidad, y ver cómo estos han ido evolucionando hasta nuestros días.