lunes, 25 de enero de 2016

RESEÑA DE "HISTORIA DE LOS HECHOS DE ESPAÑA" DE RODRIGO JIMÉNEZ DE RADA

Ficha Bibliográfica: 

Historia de los hechos de España. Rodrigo Jiménez de Rada. Introducción, traducción, notas e índices de Juan Fernández Valverde. Alianza Editorial. Madrid, 1989.


Capítulo XVI: Sobre Liuva, Witérico y Gundemaro

Capítulo XVII: Sobre el rey Sisebuto


El autor de la obra es Rodrigo Jiménez de Rada, el Toledano. Nació en Navarra en 1170 (algunas fuentes apuntan a 1180) y murió en Vienne (Ródano) el 10 de junio de 1247. Fue eclesiástico, historiador y militar. Ocupó distintos cargos dentro de la Iglesia católica hasta llegar a Arzobispo de Toledo del año 1209 al 1247. Estos datos del autor son conocidos gracias al monje Ricardo de Santa María de Huerta.


Los primeros años de vida los pasó en la corte de Sancho VI de Navarra. Durante este período se decantó por el estudio de las letras. Pero al no existir universidades en España se marchó en torno al 1195 a Bolonia, donde estudió Derecho Canónico. Unos cuatro años más tarde marchó a París donde estudió Teología y fue nombrado Magister Theologiae. 
En 1201 hace testamento, mientras residía en París, y este es considerado como el primer documento propio. En el siglo XIII se fundó en España la primera Universidad, Studium Generale de Palencia y se considera que fue gracias a Rodrigo Jiménez de Rada.

La obra más conocida de este historiador es De rebus Hispaniae, Historia Gothica, Cronicón de las cosas sucedidas en España, Crónica del Toledano o Historia de los hechos de España (esta última es el título de la edición sobre la que versa el comentario).

En esta trata la historia de España desde los orígenes de la Península Ibérica, según la Biblia, hasta llegar al año 1243. Fue escrita en latín y por encargo del Rey Fernando III, el Santo. Está considerada como la obra cumbre de la cronística hispano-latina medieval. Es un compendio de crónicas anteriores y sirve de modelo y precedente para la redacción de futuras crónicas.

Fue escrita en la primera mitad del Siglo XIII en el Monasterio Cisterciense de Santa María de la Huerta (Soria). Sigue el modelo de la Crónica Najerense (escrita en el último cuarto del Siglo XII).

Se han realizado varias ediciones de la obra a lo largo de los siglos. La primera fue en 1545 por Sancho de Nebrija en Granada. La última edición que aporta traducción al castellano, notas e índices es la de Juan Fernández Valverde (de donde se extrajo el texto para su comentario).

El autor usa varias fuentes para la realización de la obra. Usa otras crónicas anteriores, manuscritos y experiencias que él mismo ha vivido de cerca, por lo que hay algunos casos en los que llega a refutar las fuentes que dicen lo contrario a lo que él vivió.

La obra suele estar escrita en tercera persona, salvo en algunas ocasiones en las que él ha participado en el acontecimiento. Por lo que usa información y testimonios de primera mano, ya que se observa en la obra que aparte de escritor es un personaje histórico (el mismo se puso el sobrenombre de “el Toledano”).

La edición de la obra escogida (realizada por Juan Fernández Valverde) tiene una organización por libros, y antes de ellos hay un prólogo, donde Rodrigo Jiménez de Rada explica la finalidad de la obra. Esta finalidad es la de dar a conocer la historia de España hasta su época, y la realiza tanto por la petición del Rey Fernando III como por iniciativa propia, para recopilar toda la información posible sobre el tema.

Está dividida en nueve libros, y dentro de cada libro hay apartados sobre los que desarrolla un personaje, hecho o acontecimiento.

Los fragmentos elegidos están contenidos en el Libro II y son “Capítulo XVI: Sobre Liuva, Witérico y Gundemaro” y “Capítulo XVII: Sobre el Rey Sisebuto”. La elección de estos capítulos se debe al cambio que hubo en la monarquía visigoda, ya que con el Rey Recaredo (586-601) empezaron las monarquías cristianas del Reino Visigodo de Toledo, y por lo tanto ya estaba implantado el cristianismo en los siguientes monarcas, por lo que quería observar el desarrollo de sus reinados a raíz de este cambio.

Estos textos tienen una estructura similar en toda la obra. Las frases están numeradas de cinco en cinco, en los márgenes. Al tratar a un personaje, en los márgenes aparece el nombre del mismo y los años de reinado.

El texto está escrito seguido, es decir, no tiene puntos y aparte o separaciones entre párrafos más allá de los capítulos, lo que dificulta en cierta medida la lectura ya que no hay demasiadas pausas.

El editor, Juan Fernández Valverde, ha insertado una serie de notas a pie de página que utiliza tanto para citar fuentes como para aclarar algunas dudas.

El texto en sí tiene una buena expresión y claridad, ya que no es difícil de comprender lo que se está exponiendo. Expone muchos datos y fechas sobre lo que trata, además de explicar la relación entre personajes y acontecimientos.

En algunos casos se observa la mentalidad teológica del autor reflejada en la obra, por ejemplo al tratar de Mahoma y el Islam: “el maldito Mahoma predicó la maldad de su secta a los pueblos de poco seso”. Esto en cierta medida puede representar la mentalidad occidental y cristiana de la gente de esa época, y no solo la del propio autor.

En el “Capítulo XVI: Sobre Liuva, Witérico y Gundemaro” se distinguen algunas ideas principales como el corto reinado de Liuva (601-603), hijo de Recaredo, debido a las conjuras de Witérico sobre Liuva para quedarse con el reino, ya que acabó matándolo cuando solo tenía 16 años. Luego accedió al trono Witérico (603-610), que aunque luchó varias veces nunca consiguió una victoria contra los romanos. Le dieron muerte durante un banquete y fue arrastrado y mal enterrado. A este le sucedió en el trono Gundemaro (610-612), quien consiguió rodear a los romanos y desmantelar a los vascones. Falleció en Toledo de forma natural.

En el “Capítulo XVII: Sobre el Rey Sisebuto” se examina la figura de Sisebuto, que fue el siguiente monarca visigodo después de Gundemaro. Reinó los años 612-621. Intentó llevar el cristianismo a los judíos pero falló al usar la violencia para ello. Está considerado como un buen gobernante, hombre sabio y aficionado a las letras (relación con el propio autor de la obra). Sometió a ciudades romanas que había en España. Durante su reinado se celebró el Concilio de Sevilla, para poner en común la manera de acabar con la herejía de los acéfalos. Gracias a él se produjo la rendición de los astures y rucones, obtuvo triunfos contra los romanos y quitó tierras a los godos. Pero todo esto lo realizo con piedad y buen corazón. Construyó la Iglesia de Santa Leocadia y aquí se refleja su religiosidad. No se sabe cómo murió pero sí que se sintió mucho su perdida entre religiosos y laicos. Después de su muerte subió al trono Recaredo II (621) pero solo duró 7 meses.

Rodrigo Jiménez de Rada

Estos fragmentos elegidos sirven para conocer el desarrollo del Reino Cristiano de Toledo que empezó con Recaredo y a este le siguieron Liuva II, Witérico, Gundemaro, Sisebuto y Recaredo II. 

En estos textos se observa la influencia cristiana del autor, ya que fue Arzobispo de Toledo.

Aparte de conocer los reinados en sí, también puede servir para atrapar ciertas ideas, y poder desarrollarlas mediante otras fuentes, para ampliar el conocimiento de estos reyes y lo que acaeció durante sus reinados.

Se observa en el caso del Rey Sisebuto, cierta semejanza con lo que ocurrió en el siglo XV con la expulsión de los judíos en el Reino de Castilla. También se aprecia en estos reinados un aumento de concilios religiosos en la Península Ibérica que se debe a la incorporación de la fe cristiana en el reino.

Otro de los puntos llamativos, es el reinado tan breve que tienen algunos reyes debido a conjuras y asesinatos por parte de personajes para acceder al trono. Por ejemplo el reinado de Liuva II duró apenas dos años debido a la muerte de éste por parte Witérico.

Durante estos reinados se aprecia los continuos enfrentamientos del reino visigodo contra los romanos, aparte de otros pueblos, como vascones, astures o rucones.

En definitiva es buen texto para conocer a grandes rasgos el Reino Visigodo de Toledo y como fue el reinado de estos monarcas.