jueves, 22 de octubre de 2015

TURDETANIA SEGÚN ESTRABÓN


VIDA Y OBRA DE ESTRABÓN


Nació en el año 63 a.C. en una familia acomodada de Amasia, capital del Ponto (Turquía), región que poco antes había sido conquistada y pasó a formar parte de la República Romana. Murió al inicio de la década de los años 20 d.C.
Estrabón descendía, por parte de madre, de una importante familia griega que desempeñó un papel de relevancia en los asuntos políticos de la época. Su abuelo materno fue miembro del partido antirromano de Mitrídates (GARCÍA GÁLVEZ, 1986, 2).
Gracias a los datos aportados por el propio Estrabón en sus obras, podemos saber que en su juventud recibió preparación intelectual. Cursó estudios en la ciudad de Nysa, donde oyó las lecciones de Gramática y Retórica de Aristodemo (EASTERLING & KNOX, 1989, 222). De allí fue a Roma, con el propósito de recibir clases de Tirón. También recibió estudios de Poesía, Historia y Filosofía, tras lo cual alcanzó un conocimiento completo de la obra de Homero (LESKY, 1989, 922).
Tras realizar los estudios mencionados comenzaron sus viajes, con los que completó su instrucción científica. Le llevaron a Grecia, Italia y Egipto. El resto del continente africano y de Europa occidental, aunque los detalla ampliamente en sus obras, nunca los conoció de primera mano, sino que se sirvió de fuentes de otros historiadores y geógrafos. A través de su amistad con el filósofo estoico y consejero de Augusto, Atenodoro (GARCÍA GÁLVEZ, 1986, 3-4), fue recibido en los círculos de poder de Roma, declarándose partidario del Imperio Romano, de su política y del ideario del emperador Augusto (LESKY, 1989, 808). 
Estrabón escribió una ingente obra llamada Hypomnémata Historiká, con 47 libros, donde narra acontecimientos desde la caída de Corinto y Atenas en el 146 a.C. hasta la muerte de César en el año 44 a.C.
Su segunda obra es Geografía, la única que nos ha llegado, aunque con algunas lagunas (FERNÁNDEZ PALACIOS, 2000, 2). Estructurada en diecisiete libros fue escrita con el objeto de dar a conocer todo aquello que pudiera interesar de las diferentes regiones conocidas de la tierra, así como de sus habitantes. Prestando interés tanto a lo físico como a lo humano, describiendo de la región estudiada, de manera metodológica:

  • La composición del suelo y el clima (aspectos naturales y geográficos)
  • Los productos más típicos (aspectos económicos)
  • El carácter de sus habitantes y su historia (aspectos sociales)
En esta obra introdujo un elemento novedoso, como es la importancia del medio físico sobre sus habitantes y sobre los procesos históricos de dicha región. Además fue el primer historiador y geógrafo en adoptar una postura metodológica determinista, la cual volvería a tener importancia en el siglo XIX, con el renacer de la Geografía como ciencia.

Estructura de la obra Geografía (LESKY, 1989, 922):

  • Libros I y II: escritos a modo de introducción. Expone el plan y el propósito de la obra. Contiene una descripción del mundo y sus continentes, junto con sus ideas sobre la Geografía, las Matemáticas y la Física.
  • Libro III, IV y V: descripción de los países del mundo occidental. Iberia y de las islas mediterráneas y atlánticas (III), Galia (IV) y Bretaña (V). En ellos no solo hace una descripción, sino que aporta comentarios sobre los usos, costumbres, la religión, las instituciones, la política,… de las tribus y pueblos que habitaban esas regiones.
  • Libros V y VI: descripción de Italia y Sicilia.
  • Libro VII: sobre los territorios del norte y del este de Europa, consultando fuentes indirectas
  • Libros VIII, IX y X: descripción de Grecia y de sus islas. Es la parte menos rigurosa pues se centra, como fuente, en las obras de Homero, pues para él era el padre de la ciencia geográfica.
  • Libros XI, XII, XIII y XIV: descripción de Asia. En el primero describe la cordillera del Himalaya. Los restantes versan sobre Asia Menor, región que él conocía muy bien al ser natural del Ponto.
  • Libros XV y XVI: descripción de Asia del sur. Desde la India a Arabia, pasando por Persia y Asiria.
  • Libro XVII: describe África, empezando por Alejandría, de la que conocemos su trazado y edificios más representativos, gracias a este libro de Estrabón.

En relación a las fuentes, lengua y estilo utilizados por Estrabón, hay que mencionar que a lo largo de su obra menciona numerosas fuentes de geógrafos, historiadores, filósofos,… Además de datos obtenidos en sus experiencias personales y a través de testimonios orales (GARCÍA GÁLVEZ, 1986, 6).
Según Morr su fuente fundamental y casi exclusiva sería Posidonio, de quién Estrabón obtiene su vertiente etnográfica, junto con su estilo florido y retórico. Además de Artemidoro, Asinio Polión, Timágenes de Alejandría o Vipsanio Agripa, entre otros. Estrabón escribe en ático antiguo o aticismo.

La fecha de redacción de Geografía según Niese está en torno al año 18-19 d.C. en Roma a instancias de amigos romanos, pero según Paris la primera edición se publicó en el año 7 a.C., a instancias de Pitodóride, reina del Ponto, pues entre ese año y el 14 d.C. no ofrece Estrabón casi ningún dato. La segunda edición en torno al año 18 d.C. coincidiendo con la última revisión de la obra incluyendo información sobre Tiberio (GARCÍA GÁLVEZ, 1986, 9).
En cuanto a la transmisión textual hay que decir que se realizó a través del manuscrito de la Biblioteca Vaticana, del códice Parisino 1379 (A) del siglo XI, del codex Marcianus 640 de Venecia (D).



TURDETANIA SEGÚN ESTRABÓN


Espacio y geografía turdetana:


Estrabón sitúa los límites de la Turdetania prerromana por el norte y oeste en el Río Anas, en las tribus de carpetanos y oretanos por el este, y los bastetanos, situados entre Calpe y Gádira, junto con el mar, por el sur. Incluye en este territorio a los bastetanos y a pueblos limítrofes del espacio que delimita.
Expone que en el territorio turdetano hay 200 ciudades, asentadas en las orillas de los ríos Anas y Betis y en la costa mediterránea. Este número de ciudades es considerado muy elevado (CORTIJO CEREZO, 2004, 7), incluso Plinio reduce el número a 175.
El autor destaca algunas ciudades, como Corduba (fundada por Claudio Marcelo[1]), Gadir (primera colonia romana, efectuó alianzas con los romanos, zona con fertilidad y gran campiña además de tener factorías navales), Híspalis (colonia romana con un mercado, donde César puso a soldados como colonos), Itálica e Ilipa (en la orilla del río Betis), Astigis, Carmon y Obulcon (más alejadas), Munda[2] (donde huyó Cneo Pompeyo tras ser derrotado por César en la Guerra Civil), Ategua, Urson, Tuccis, Ulia y Aspavia (cerca de Corduba y lugar donde fueron vencidos los hijos de Pompeyo), entre otras ciudades que nombra.
Estrabón hace una mención especial a los dos ríos más importantes del sur de la Península Ibérica, y que se encuentran en el territorio turdetano. Estos son el río Betis (actual Guadalquivir) y el río Anas (actual Anas).
En cuanto al primero, dice que está densamente poblado en sus orillas, con zonas de cultivo y bosques. En su época era navegable hasta Corduba. En la orilla izquierda, se desarrolla de forma paralela a cadenas montañosas (Sierra Morena) que contienen minerales, con abundancia de plata cerca de Ilipa y Sisapon, además de cobre y oro en otras zonas. En la orilla derecha, en cambio, hay una llanura fértil con árboles, que tiene una buena disposición para el ganado.
En cuanto al segundo, dice que este es navegable, aunque con embarcaciones más pequeñas que las que navegaban por el Betis. En su orilla norte hay montañas con minas, aunque la zona es escabrosa y poco fértil, y estarían bordeando Carpetania, Celtiberia y Beturia.


Economía en la Turdetania:


En la Turdetania hay una gran fabricación de productos de diversa índole, que primero se usa para el abastecimiento del lugar. Además, los excedentes de producción que tenía, se vendían a través de barcos mercantes, desde los ríos y esteros, de los cuales se abrían canales para el comercio marítimo con Italia y Roma, con los que realizaban el comercio de los excedentes producidos en Turdetania, a partir de ciudades como Asta, Nabrisa, Onoba, Osonoba o Menoba.
Para la construcción de esos barcos con los que se realizaba el comercio, se utilizaban astilleros en las costas que se abastecían con madera del lugar.
Exportaba productos diversos como trigo, vino, aceite (tríada mediterránea), cereal, miel, pez, cochinilla, bermellón. El caso del trigo y el vino, no solo se documenta en la obra de Estrabón, sino que también es mencionado en agrónomos como Columela o Varrón, a través de los que se conoce las diferentes cepas de vid y los cuidados que se le daba hasta la vendimia (JIMÉNEZ FLORES & GARCÍA FERNÁNDEZ, 2006, 137).
Al tener una amplia zona de costas había numerosas minas de sal, junto con salazones de pescado. Además de la pesca (ostras, almejas, cetáceos, congrios, murenas, buccinas y púrpura/múrex, pulpo, calamares, atunes). Conjuntamente también se daba la caza, en las zonas más propicias para ello, como en las montañas (GARCÍA-GELABERT PÉREZ, 1993, 108-109).
En cuanto a la ganadería, se daba con numerosas especies animales, para consumo de productos cárnicos, lácteos, textiles de paño y lana, con la que se realizaban tejidos ligeros (GARCÍA-GELABERT PÉREZ, 1993, 107-108).
En el ámbito de la minería, se explotaban minas de oro, tanto en minas, como yacimientos aluviales. Este también aparecía en forma de electrum. El estaño se encontraba en el subsuelo, sobre todo en zonas del noroeste. El cobre se encontraba en Río Tinto y en la campiña de Córdoba. La plata en Nueva Carquedón, mina con muchos trabajadores. También se extraía hierro y plomo (GARCÍA-GELABERT PÉREZ, 1993, 109-110).


Tartessos:


Se identifica con una argéntea montaña donde nace el Betis, y que está repleta de plata. Lo relaciona con Eritía (Betis Tartesos, más Gádira y las islas cercanas). La ciudad de Tartessos estuvo en el centro de las dos desembocaduras del río Betis, y que en el momento de Estrabón estaba ocupado por los túrdulos. Mencionado por Homero, y según Estrabón, aquel lo relaciona con el Tártaro y de ahí el nombre de Tartessos.
También lo relaciona con los griegos y troyanos, a través de la dominación total de la Turdetania por los fenicios, según Estrabón. Al mismo tiempo llegaron a la Península Ibérica personajes de la Guerra de Troya, además de Heracles, como mencionan Homero y Hesíodo y que Estrabón recoge como cierto, al igual que la relación de Tartessos con el Campo Elíseo (CRUZ ANDREOTTI, 1993, 24-26).


Romanización:


Estrabón ve en las gentes de esta zona una gran longevidad, que atribuye a los años de reinado de Argantonio y los que este vivió (120), según Herodoto. Esto se debe a una dinastía o sucesión de caudillos tartésicos, que los griegos llaman “el hombre de la plata” o “Argantonio”.
Los fenicios descubren Iberia y ocupan la mejor zona; después llegan los bárquidas, y posteriormente los romanos, con los que se da la romanización y latinización de la Península Ibérica, aunque no de forma rápida, sino poco a poco, sobre todo por la zona norte donde hubo más resistencia a los romanos.
Para Estrabón la romanización y latinización de la Turdetania se debe a distintos factores que confluye y llevan a la prosperidad del país, como son la civilización y una organización política estable, junto con la asimilación del mundo romano, lo que dará paso a la conversión en latinos y a recibir a colonos romanos, que explotarían la región (GARCÍA FERNÁNDEZ & GARCÍA VARGAS, 2010, 130-131).


VALORACIÓN Y CONCLUSIÓN


La obra Geografía de Estrabón nos acerca a conocer el pasado de los diferentes pueblos que habitaron en la Península Ibérica antes de la llegada de los romanos.
Mencionando las características físicas y humanas de esos territorios, además de exponer la mentalidad a través de cómo vivían, se organizaban y producían.
Aunque hay que tener en cuenta que Estrabón nunca visitó la Península Ibérica y por tanto no la conocía en persona. Para su descripción se basa en fuentes de otros autores clásicos, tanto griegos como latinos, además de informaciones de carácter literario y mitológico como Homero.
Por lo que hay que estudiar algunos pasajes con cuidado y sacando la información de modo que obtengamos los datos de forma verídica.
Estrabón escribió la obra de una manera ordenada, ensamblando a la perfección la ingente cantidad de datos que contiene cada capítulo, intercalando entre medias del discurso científico bastantes digresiones propias del autor, todo ello utilizando con frecuencia comparaciones, en su gran mayoría, muy atinadas y precisas.
También estableció, en no pocas ocasiones, el uso de la Geografía Comparativa, contrastando características geográficas de regiones muy distintas entre sí.


BIBLIOGRAFÍA


CORTIJO CEREZO, M. L. (2004), “Reflexiones de las ciudades de la Bética recogidas en la Geografía de Estrabón”, Espacio, Tiempo y Forma (UNED), Serie II, Hª Antigua, t.15, 2004, págs. 119-138.
CRUZ ANDREOTTI, G. (1993), “Estrabón y el pasado turdetano: la recuperación del mito tartésico”, Geographia Antiqua, Nº II, págs. 12-31. 
DURÁN RECIO, V. & FERREIRO LÓPEZ, M. (1984), “Acerca del lugar donde se dio la batalla de Munda”, Habis, Nº 15, págs. 229-236.
EASTERLING, P. E. & KNOX, B. M. W. (1989), The Cambridge History of Classical Literature: Volume 1, Greek Literature. CambridgeCambridge University Press.
FERNANDEZ PALACIOS, F. (2000), “Estrabón e Iberia. A propósito de un libro reciente”, Gerión, Nº 18, págs. 551-570.
GARCÍA FERNÁNDEZ, F. J. & GARCÍA VARGAS, E. (2010), “Entre gaditanización y romanización: repertorios cerámicos, alimentación e integración cultural en Turdetania (siglos III-I a.C.)”, Saguntum: Papeles del Laboratorio de Arqueología de Valencia, Nº Extra 9, págs. 116-135.
GARCÍA GÁLVEZ, I. (1986), “Una aproximación a la Geografía de Estrabón”, Revista de filología de la Universidad de La Laguna, Nº 5, págs. 195-204.
GARCÍA-GELABERT PÉREZ, M. P. (1993), “Indigenismo y romanización en Turdetania durante la República”, Espacio, Tiempo y Forma, Serie II, Hª Antigua, t. 6, 1993, págs. 99-132.
JIMÉNEZ FLORES, A. M. & GARCÍA FERNÁNDEZ, F. J. (2006), “In vino humanitas: Vino y cultura en la Turdetania Prerromana”, Habis, Nº 37, págs. 125-144.
LESKY, A. (1989), Historia de la Literatura Griega. Madrid, Gredos.
MURILLO REDONDO, J. F. & JIMÉNEZ SALVADOR, J. L. (2002), “La fundación de Córdoba”, Jiménez, J. L. & Ribera, A. (eds.) Valencia y las primeras ciudades romanas de Hispania, Valencia, 2002, pp. 183-193.



[1] Con anterioridad, la Corduba prerromana tuvo una ocupación continua desde el III milenio a.C. hasta finales del siglo II a.C. (MURILLO REDONDO & JIMÉNEZ SALVADOR, 2002, 2).
[2] Lugar donde se desarrolló la batalla de Munda, hay diferentes opiniones sobre donde se encontraría tanto la ciudad de Munda, como el campo de batalla o campus mundensis (DURÁN RECIO & FERREIRO LÓPEZ, 1984, 4-5).