sábado, 31 de octubre de 2015

SANEAMIENTO URBANO EN LA MADINA ANDALUSÍ

OBJETIVOS

· Conocer el circuito hídrico en las ciudades andalusíes.
· Conocer las instalaciones sanitarias urbanas:
o En el ámbito doméstico: Letrinas, pozos negros y fosas sépticas, atanores y alcantarillado.
o En otros ámbitos socio-económicos: letrinas portables, maristanes, madrazas, alhóndigas, baños públicos y privados, prisiones, letrinas públicas, tiendas-talleres,…
· Entender la importancia del agua en la sociedad y en la medina andalusí.
· Conocer la influencia de la religión islámica en la configuración del urbanismo andalusí, y la complejidad de este.


METODOLOGÍA

1. La metodología seguida ha estado basada en la lectura de diferentes textos sobre el tema del saneamiento urbano andalusí.
2. Una vez obtenida una serie de epígrafes o temas importantes, he realizado un esquema coherente para dar sentido al discurso sobre el tema.
3.  Dar cuerpo a cada epígrafe menciona anteriormente de forma teórica y con ejemplos.
4.  Una vez realizado el trabajo escrito, he pasado a la realización de las diapositivas o trabajo escrito.
5.   Búsqueda de imágenes para apoyar y ejemplificar lo expuesto en el texto.

CONSIDERACIONES GENERALES DEL SANEAMIENTO URBANO ANDALUSÍ

Hay una organización específica del espacio urbano en las ciudades musulmanas de al-Ándalus. En torno al agua se organizan las casas, baños, zocos, alhóndigas, madrazas, comercio e industria,…
Las obras hidráulicas están llevadas a cabo por (NAVARRO PALAZÓN & JIMÉNEZ CASTILLO, 2010, 150-158):
· Un promotor: normalmente el estado o poder local es el encargado de realizar la obra.
· Un beneficiario: los ciudadanos cercanos son lo que se benefician de la obra.

Esas obras están regidas a través de unas reglas sobre higiene y organización para mantener un funcionamiento urbano adecuado, aunque la existencia de denuncias y pleitos demuestra cierto descontrol en el ámbito del saneamiento urbano:
· Tratados de ḥisba y fetuas.
· Tratados de alamines y almotacenes.
· Ordenanzas municipales.
· Obras jurídicas malikíes.

Las funciones del agua en la medina andalusí son variadas dependiendo de su utilidad (NAVARRO PALAZÓN & JIMÉNEZ CASTILLO, 2010, 158-176):
· Alimentario (humano y animal).
· Higiénico y ritual (van ligados debido a los preceptos religiosos islámicos que se derivan en las abluciones rituales).
· Artesanal y comercial (talleres y tiendas de diversa manufactura).
· Energético (fuerza motriz del agua para mover diversos molinos y norias).
· Agrícola (necesario para regar espacios cultivados, jardines, huertos domésticos,… dentro de las medinas y arrabales andalusíes).
· Defensivo (ríos como defensa natural frente al enemigo, fosos artificiales y acequias con agua que impedían el paso a la medina).

Hay una serie de factores que benefician el aumento de la higiene:
·  Zonas céntricas mejor acondicionadas por su situación.
·  Sectores determinados también se benefician, como los alrededores de las mezquitas.
·  Zonas artesanales que necesitaban mejoras sanitarias para poder realizar su labor artesanal y comercial dentro de las medinas.

Circuito hídrico en las medinas andalusíes:


INSTALACIONES SANITARIAS GENERALES

 

LETRINAS:


Entrada a las letrina:

El habitáculo de la letrina normalmente estaba resguardado para dar privacidad, incluso en las instalaciones sanitarias públicas, las cuales tenían acceso en recodo (REKLAITYTE, 2012, 27-28).
Estos accesos están documentados en los arrabales califales de Córdoba, en viviendas almohades, en espacios palatinos, en instalaciones termales,… Es decir, por todo el territorio andalusí.
También hay intentos de disimular las entradas a las letrinas, intentando que la puerta de acceso no esté frente a otra puerta, como es el caso del Patio de la Montería del Real Alcázar de Sevilla.
Ej.: Casas del Naranjal (Córdoba), Cercadilla (Córdoba), C/ Marmolico (Lorca), Siyȃsa (yacimiento almohade, Murcia), Medinat al-Zahra (Córdoba), Palacio de Comares (Alhambra, Granada),…

Ventilación de las letrina:

Se ventilaba la estancia a través de aberturas en las paredes a gran altura. Uno de los muros de la letrina solía dar a la calle, para acercar así las instalaciones de retrete al pozo negro o atarjea (Palacios de la Alhambra o Medinat al-Zahra).
Algunas letrinas estaban abiertas al patio, lo que facilitaba las corrientes de aire y la ventilación (Mezquita de Córdoba).
A veces, en la arquitectura andalusí, las letrinas se encontraban elevadas, lo que mejoraba su aireación de la letrina (Trascoro de la Catedral de Sevilla o vivienda residencial de la Alcazaba de Silves). Con la elevación se aumentaba la pendiente hacia el desagüe lo que facilita la evacuación (REKLAITYTE, 2012, 29-30).

Ubicación de las letrinas:

Las letrinas generalmente se ubicaban junto al recibidor de la entrada (zaguán), cerca de la calle para reducir la distancia al pozo negro o la alcantarilla. La entrada a la letrina se realizaba desde el patio o el recibidor para una mejor ventilación. Aunque hay excepciones, como las letrinas construidas como una habitación incomunicada con otros espacios de la vivienda y con la entrada en la calle (C/ Platería, Murcia).
Se buscaba la ocultación de la letrina para una mayor privacidad, como se documenta en las letrinas encontradas bajo bóvedas de escalera en el arrabal de Arrixaca (Murcia), en la alquería de Villa Vieja (Murcia), o en la Alhambra.
Las encontradas en los patios de las casas, como algunas de los arrabales cordobeses, se construía a través de un tabique, que servía de separación, creando así una letrina en un espacio cerrado (REKLAITYTE, 2012, 30-32).
En caso de viviendas pequeñas y con poco espacio puede que se construyeran letrinas en las plantas superiores. Esto está documentado en época romana (Herculano o Pompeya) pero es difícil afirmar si existieron en época medieval en al-Ándalus. Aunque según el estudio de la alquería de Villa Vieja (Murcia) si hay algunos indicios de este tipo de letrinas.

Pavimentación:

Se usaron distintos materiales y técnicas para la construcción de los suelos de las letrinas. Normalmente existía una capa de arcilla, que formaba parte del pavimento, e impermeabilizaba el habitáculo (Arrabal de la Huerta de San Pedro, Córdoba).
La limpieza de las letrinas en viviendas privadas, sería llevada a cabo por la señora de la casa como una de las tareas cotidianas.  El tipo de suelo elegido estaría relacionado con la facilidad de limpieza del mismo. Los materiales y técnicas documentadas son:
· Piedra caliza (arrabales occidentales de Córdoba) L
· Lajas de pizarra (C/ Santa Isabel, Murcia)
· Arenisca (C/ Frenería, Murcia)
· Mortero de cal (C/ de la Manga, Murcia)
· Revestimiento de argamasa (Castillo de Alcalá de Guadaíra, Sevilla)
· Tierra batida (en casa de zonas rurales o urbanas más humildes, alquería de Villa Vieja)
· Baldosas de barro cocido (arrabal de la Huerta de San Pedro, Córdoba),…
El dispositivo de la letrina contaba con un poyo superior corrido, el cual tenía una ranura en el centro. Usualmente construido con losas de material pétreo (arrabales de Córdoba), de ladrillos (Yacimiento de Saltés), o de mármol (Medinat al-Zahra).
No hay una planimetría clara por lo que no podemos saber las dimensiones de estos dispositivos (REKLAITYTE, 2012, 32-35).

Decoración:

Aunque las letrinas son lugares privados, en algunas se han documentado decoración. La clase social alta de al-Ándalus pudo tener “retretes de lujo”. Entre estas destacan:
· Salas de abluciones meriníes de madrazas y mezquitas: como la mīdā de la madraza real de Bū Inānīya (Fez), con amplio espacio y alberca central, delicada decoración arquitectónica.
· En residencias palatinas: como Medinat al-Zahra o la Alhambra, opulentamente engalanadas.
· En el ámbito doméstico de la clase social alta: Cercadilla, casa 5, con losas de caliza violácea. Casa de Ŷa’far (Medinat al-Zahra) con letrina en mármol blanco.  
En los suelos de letrinas de casas palatinas de la Alhambra hay losas con dibujos geométricos, vidriados, de barro, estucado en rojo almagra,…
Algunas letrinas de casa palatinas tenían decoraciones murales, como la de la Sala de la Barca (Palacio de Comares) o la Casa natal de Miguel de Maraña que fue excavada y se descubrió una casa almohade con decoración mural (Sevilla).
También destacan las decoraciones parietales de las viviendas almohades del Palacio de Orive (Córdoba), con dibujos geométricos (REKLAITYTE, 2012, 35-38).

Piletas-bidé:

El agua era y es un elemento fundamental en el saneamiento urbano. También es un elemento destacado dentro de la religión islámica, pues para rezar diariamente era necesario lavarse antes, por eso en las mezquitas y otros edificios islámicos encontramos salas de abluciones.
Pero la existencia de piletas para realizar el lavado no era muy habitual en las letrinas. La mayoría de estas piletas serían barreños de cerámica, con gran variedad en formas y tamaños, lo que podría indicar una diversidad funcional (REKLAITYTE, 2012, 38-41).

FOSAS SÉPTICAS Y POZOS NEGROS:


Generalidades:

El vaciado del pozo negro y la limpieza a su alrededor era una tarea desagradable, tanto para el que la realizaba, como para los vecinos que vivían cerca, debido a los olores. Se han encontrado vestigios de un albollón central en las calles para facilitar esa labor.
Los pozos ciegos en las ciudades andalusíes debían situarse en las calles para no contaminar la zona residencial y los pozos de agua potable.
Fina’ o saha era de gran importancia, se trataba un espacio de la calle, cercano a la vivienda, que se usaba para colocar la basura producida en la casa, un pozo negro o atar los animales. Siempre que no se interfiriera en la fina’ del vecino.
A través de los arrabales de Córdoba se ha visto el funcionamiento de evacuación de las letrinas a los pozos negros. Se conducían los residuos, desde la letrina de la vivienda a los pozos negros situados en las calles, a través de atarjeas en piedra, cerámica o ladrillo. También se han documentado, en la medina de Málaga o en la Granada Nazarí, pozos negros en adarves.
Normalmente aparecen cubiertos con lajas de piedra o pizarra, como los documentados en los arrabales de Córdoba y en la ciudad de Mértola.
Las diferentes ubicaciones de los pozos negros se debe a la falta de espacio que tenían y la búsqueda de soluciones más o menos higiénicas para solventar el problema (REKLAITYTE, 2012, 43-46).

Ubicación en el zaguán:

Se trata de un espacio cubierto, situado normalmente en la entrada a la vivienda. Es la ubicación más común por la cierta independencia que tiene en relación al resto de la vivienda.
Documentado en Poniente (Córdoba), en la medina de Almería, en Siyȃsa y en Mértola (REKLAITYTE, 2012, 51-52).

Ubicación en el patio de la vivienda:

Esto no es una característica propia del urbanismo andalusí. La colocación de pozos negros en patios de casas están, sobre todo, documentadas en Valencia (Palau de Cerveró, Palau de les Corts, Almoina) y en arrabales califales de Córdoba (Poniente, Carretera de Palma del Río, C/ Antonio Maura). Situados en un lateral o una esquina del patio y siempre enfrentado al pozo de agua potable para evitar su contaminación.

En Málaga se ha documentado una fosa séptica, que en sus inicios sirvió como pozo de agua, y debido a su poca funcionalidad, con el tiempo paso a ser un pozo negro (REKLAITYTE, 2012, 46-48).

Ubicación en salas residenciales:

Hay documentadas viviendas andalusíes con pozos negros situados dentro de la propia vivienda (REKLAITYTE, 2012, 48-50). Destacan:
· Medina de Siyȃsa: bajo uno de los salones de la vivienda.
· Segundo Recinto de la Alcazaba de Almería: pozo negro en una habitación.
· Barrio de la Alcazaba de Mértola: letrina con fosa séptica, ambos dentro del recinto de la vivienda.
· Finca Fontanar en Córdoba: varias estructuras domesticas con instalaciones sanitarias y pozos ciegos. También una letrina situada en la alcoba o salón de la vivienda, que evacuaba al pozo que había justo debajo de la letrina, en la propia habitación.
· Arrabal septentrional de Córdoba: pozo negro cercano al zaguán y a la calle, pero dentro de la vivienda.

Ubicación en el establo:

Era un espacio doméstico dentro de la vivienda. Era un lugar práctico para ubicar estas instalaciones sanitarias, con una doble ventaja: ahorrar espacio y recluir los malos olores en una sola parte de la estructura doméstica. 
Se encuentran documentados en: Siyȃsa, en la alquería almohade de Villa Vieja, en Baŷŷāna, en el arrabal oriental de Silves (en este caso en un corral), en las Casas del Naranjal (dos letrinas y dos fosas sépticas) y en el arrabal occidental de Electromecánica (REKLAITYTE, 2012, 52-53).

Habitáculo:

Se trata de una ubicación excepcional dentro del urbanismo andalusí la creación de una pequeña estancia para el pozo negro (REKLAITYTE, 2012, 54). Está documentado en:
·  Siyȃsa: letrina incomunicada con la vivienda y abierta al adarve.
· Poniente: habitáculo entre el patio de la vivienda y la calle, con dos pozos negros y un desagüe que salía de esa habitación hasta un tercer pozo que había en la vía pública. 

ATANORES:

Las conducciones de atanores estaban compuestas por tubos cerámicos ensamblados. Están muy documentados en el mundo islámico medieval, aunque desde la Antigüedad ya estaban en uso, como se observa en la ciudad de Pompeya.
Se conocen artesanos especializados en la fabricación e instalación de atanores. Eran comunes tanto en el mundo urbano, como en el rural, estando relacionados con las labores agrícolas. Además se usaban tanto en el ámbito doméstico como en edificios de carácter público (REKLAITYTE, 2012, 55-66). Tienen una diversa funcionalidad, destacando:
· Evacuación de agua pluvial: conduciéndolo desde el patio hasta un aljibe, jardín o a la calle pública.
· Evacuación de agua sucia: con una disposición vertical, conectando la letrina con el pozo negro o con la alcantarilla más cercana.
· Distribución de agua potable: formando una red de abastecimiento de agua en residencias andalusíes.
·  Uso industrial y/o lúdico: como el sistema de fuentes y albercas o en edificios termales. 

ALCANTARILLADO:

Son conducciones subterráneas para la canalización de agua potable o de agua residual. No es usado solo en el mundo islámico, pues ya se usaba, como en el caso anterior, en la Antigüedad, como se documenta en la ciudad de Alejandría.
En los documentos escritos no está claramente documentado el uso de cloacas en al-Ándalus. Aunque sea algo que no se menciona, no indica que no se utilizaran. Normalmente en el mundo islámico andalusí se usaban las instalaciones del alcantarillado de época romana, es decir, una reutilización del urbanismo preexistente, como es el caso de Mérida.
Parte del agua residual y pluvial era evacuada a través de una red de conducciones de diferentes tamaños, que vertían en distintos lugares, como:
· En el cauce de un río (Sevilla, Córdoba, Málaga, Lérida,…)
· En un acantilado (alcazaba de Málaga, El Fortí,…)
· En un foso de la muralla (Murcia)
· En el mar (Algeciras, Ceuta,…)
Se han documentado aberturas en las murallas por las que salía el agua proveniente de la medina (REKLAITYTE, 2012, 81-84).  

INSTALACIONES SANITARIAS ESPECÍFICAS


LETRINAS PORTABLES:

Entre las clases adineradas era posible la existencia de retretes ambulantes, como orinales y bacines, tiendas de aseo o para la realización de abluciones en privado (REKLAITYTE, 2012, 193).

MARISTANES:

Se trata de un hospital islámico, aunque poco conocido en al-Ándalus, debido a la escasez de fuentes escritas y arqueológicas que lo atestigüen.
Salvo el caso del Maristán de Granada, el cual sabemos que tenía pabellones de letrinas distribuidas en las alas del edificio. Hay constatado otro hospital en la Villa Vieja de Algeciras pero no se han identificado las letrinas.
También existen otros recintos similares, como son leproserías (Córdoba, Sevilla o Granada) o casas de acogidas de indigentes (Córdoba). Es de suponer que en ambas existirían letrinas e instalaciones sanitarias para poder realizar de manera correcta su actividad diaria (REKLAITYTE, 2012, 193-195).

BAÑOS PÚBLICOS Y PRIVADOS:

Son muy importantes en la vida cotidiana del mundo árabe, por su gran funcionalidad social. Era un lugar de encuentro financiero, centro recreativo, intercambio de noticias,… Incluso para las mujeres, era un sitio de entretenimiento y reunión social.
Representaban los conocimientos del Corán, pues es el lugar donde se realizaban las abluciones mayores.
Tenían que tener unas letrinas, con un sistema de evacuación de aguas a través de un sumidero, que desembocasen en un alcantarillado o atarjea. Las alcantarillas subterráneas eran muy importantes en un complejo termal, por la gran cantidad de agua que necesitaban para su funcionamiento. Normalmente se emplazaban cerca de los ríos o de las conducciones de agua que abastecían a las ciudades, pues de ese modo tendrían fácilmente suministros de agua (REKLAITYTE, 2012, 204-209).

MEZQUITAS ALJAMA:

 Es necesaria la existencia de instalaciones sanitarias en las Mezquitas Aljamas, pues una de las salas básicas en su estructura es la sala de abluciones o mīḍā’, las cuales deben tener un sistema de canalización y evacuación de agua para poder realizar las abluciones rituales. También tenían una parte de la estructura para las letrinas, usadas por los visitantes a la mezquita.
Destacan las tres salas de abluciones construidas por Almanzor durante su ampliación de la Mezquita Aljama de Córdoba, junto con unas cisternas para el almacenamiento de agua que se usaría en la mezquita. Construida a partir de una canalización hidráulica articulada con cuatro canalizaciones menores, tres transversales y una longitudinal (REKLAITYTE, 2012, 240-245).
Hay vestigios de un estanque, de un surtidor de fuente y de un pavimento de losas de calcarenita. Estas construcciones son anteriores (siglo VIII) a la ampliación de Almanzor (siglo X). También se ha visto la existencia de varias pilas unidas por conducción hidráulica y un conjunto de letrinas relacionadas con la sala de abluciones del siglo VIII.

LETRINAS PÚBLICAS:

La existencia de múltiples letrinas en un edificio es opuesta a la idea general de la sociedad islámica por su gran privacidad e intimidad en estos temas. Pero aún así se han documentado en al-Ándalus (REKLAITYTE, 2012, 210-211), como en:
· C/ de la Platería (Murcia)
· C/ Cinco de marzo (Zaragoza)


TIENDAS-TALLERES:

Era imprescindible el abastecimiento de agua en áreas de trabajo, como tiendas, talleres, comercios,…
Destacan las tiendas de alimentos con varios pozos de agua en Murcia. Asimismo está documentada la existencia de servicios sanitarios, como letrinas, usadas por los trabajadores y por sus familiares, pues hay algunas que tienen zonas residenciales cercanas a ellas, como es el caso de Baŷŷāna.
También se han documentados atarjeas y un pozo ciego en la zona extramuros de Almería, espacio urbano que había sufrido una remodelación del sistema de abastecimiento de agua.
En estos casos estarían conectadas a la red de saneamiento, tanto para la evacuación de aguas sucias como para la realización de tareas artesanales (REKLAITYTE, 2012, 211-215).

OTROS LUGARES:

“La ausencia de estructuras sanitarias en las viviendas rurales de al-Ándalus tal vez se debió a que sus inquilinos hacían las necesidades en los campos que rodeaban la población” (REKLAITYTE, 2012, 216).
Este sería uno de los lugares más comunes, si no el que más, para hacer las necesidades, por la mayor parte de la población.

MADRAZAS:

No fue un edificio común en el Occidente islámico, y por tanto tampoco en al-Ándalus. Aunque hay documentadas algunas, como la de Málaga, Ceuta o Granada.
Debían tener conducciones de agua y canales de evacuación, al igual que letrinas, que eran usadas por los estudiantes que frecuentaban el edificio para ser instruidos (REKLAITYTE, 2012, 195-198).

ALHÓNDIGAS:

Era un edificio que servía de almacenamiento de mercancías y como lugar de hospedaje, por lo que es lógico pensar que tuviese instalaciones sanitarias, como letrinas, pozos negros, alcantarillado y  abastecimiento de agua.
Se organizaban en torno a un patio central con las habitaciones abiertas a él. Con el abastecimiento de agua a través de un pozo, aljibe o conducción, usada por los que allí se hospedaban y para los animales de carga.
Hay constatadas alhóndigas en Granada, Toledo, Almería, Córdoba, Tudela, Málaga, Sevilla, Mallorca,… Aunque la única conservada en la Península Ibérica es la del Corral del Carbón en Granada (REKLAITYTE, 2012, 199-204).

PRISIONES:

Tanto las fuentes escritas como las arqueológicas nos aportan escasa información sobre estas edificaciones. Es de suponer que todas tendrían unas letrinas y conducciones de agua, tanto de agua potable como agua residual (REKLAITYTE, 2012, 209-210).

ABLUCIONES RITUALES

En la religión islámica la ablución (tahara) es una purificación por medio del agua o de arena (ablución seca) de partes del cuerpo, antes de realizar la oración. Existen dos tipos de abluciones:
· Grandes abluciones o ghusl: es un lavado completo del cuerpo antes de la oración del viernes, del Aid o cuando uno se convierte al Islam.
· Pequeñas abluciones o wudu: realizado por un musulmán antes de la oración y la circunvalación de la Kaaba.


Los lugares para la realización de estas abluciones rituales son (REKLAITYTE, 2012, 219-247):
  • Letrinas
  • Cuartos de abluciones
  • Piletas
  • Bacines
  • Salas de abluciones en las Mezquitas Aljamas


CONCLUSIONES

A través del desarrollo de la Arqueología Medieval y del estudio de los tratados de ḥisba y fetuas se ha conseguido un aumento en la información sobre el agua y su uso en el ámbito urbano andalusí.
Se destaca la importancia del agua en el mundo islámico, y por tanto, se refleja en al-Ándalus. Es un elemento importante:
· A nivel religioso: por las abluciones rituales.
· A nivel social: como aglutinador de las relaciones sociales.
· A nivel político y económico: en relación al urbanismo que se crear en torno al agua.

El conocimiento de la distribución y organización de los elementos hídricos dentro de la medina andalusí, nos hace comprender mejor el urbanismo y la complejidad constructiva de estas ciudades.
Además de vislumbrar las diferentes instalaciones sanitarias, tanto del ámbito doméstico como del ámbito público u oficial. Las cuales eran complejas y formaban parte de una gran red de saneamiento, que en algunos momentos se basa en elementos preexistentes y en otros son de carácter ex novo.
Es un tema, en mi opinión, muy importante para conocer como era y vivía la sociedad andalusí de la Península Ibérica. Pero es un tema complejo por la continuidad de población que se da en gran parte de los yacimientos islámicos, lo que dificulta enormemente su estudio e investigación.
En definitiva, la ciudad andalusí era una entidad viva, no estática. Iba modificándose según las necesidades de los vecinos que en ella habitaban. Esto hace que no haya una organización uniforme, sino que según el aumento o disminución del número de habitantes, junto con las necesidades de esos, se den unas u otras obras de higiene y saneamiento urbano.

BIBLIOGRAFÍA

 NAVARRO PALAZÓN, J. & JIMÉNEZ CASTILLO, P. (2010), “El agua en la ciudad andalusí”, Actas del II Coloquio Internacional Irrigación, Energía y Abastecimiento de Agua: La cultura del agua en el arco mediterráneo, págs. 147-254.
REKLAITYTE, I. (2004), “Las condiciones higiénico-sanitarias en las ciudades europeas: Introducción al análisis”, Saldvie, nº 4, págs. 229-245.
REKLAITYTE, I. (2006), “Acerca del saneamiento en las mudum andalusíes”, Saldvie, nº 6, págs. 225-249.
REKLAITYTE, I. (2008), “La vecindad en peligro: el saneamiento en la madîna andalusí”, en La convivencia en las ciudades medievales, Logroño, págs. 333-349.
REKLAITYTE, I. (2012), Vivir en una ciudad de al-Ándalus. Hidráulica, saneamiento y condiciones de vida, Universidad de Zaragoza, Zaragoza.