viernes, 23 de octubre de 2015

EL MOVIMIENTO OBRERO EN ESPAÑA: LA PRIMERA INTERNACIONAL (1864-1881)

FICHA BIBLIOGRÁFICA 

PRESENTACIÓN DE LA OBRA:


El Movimiento Obrero en España. La Primera Internacional (1864-1881). José Termes Ardévol. Publicaciones de la Cátedra de Historia General de España, Barcelona, 1965. Universidad de Barcelona, Facultad de Filosofía y Letras. 178 páginas.


  • Prólogo: de Carlos Seco Serrano, Catedrático de la Universidad de Barcelona. Escrito en Barcelona en febrero de 1965.
  • Anexos: Prensa obrera e internacionalista, Relación cronológica de conferencias y congresos de la AIT y de la Federación Regional Española, La “Sociedad de Mutua Protección de Tejedores a Mano de la Villa de Reus” y La “Sociedad Fraternal de Oficiales Impresores de Barcelona”.
  • Mapas: Sociedades Obreras existentes en 1870, Sociedades Obreras creadas en 1870-1874, Localidades en las que existían secciones de las “Tres Clases de Vapor” y de la “Federación de Tejedores a Mano”.
  • Bibliografía y Fuentes: Impresos (de la época, posteriores y periódicos) y Manuscritos (Actas, Comunicaciones y circulares, Libros de Cuentas,…).
Es una obra de investigación histórica, basada en fuentes impresas y manuscritas, de carácter individual. Es una obra en cierto modo novedosa pues en el año de su publicación no había una obra sobre el Movimiento Obrero Español y la I Internacional en España, de carácter nacional, pues si había libros sobre este tema pero de carácter local o regional, muchos escritos por este autor, o libros dedicados al anarquismo o socialismo en España.
José Termes se centra en dos puntos clave para su investigación, como son: el nacimiento y desarrollo de la I Internacional en España y la escisión de la misma entre autoritarios y bakuninistas, a nivel internacional y su reflejo en España.
La línea de investigación histórica del autor, se centra sobre todo en el Movimiento Obrero catalán de los siglos XIX y XX, quizá influido por su ideología política, opuesta al régimen de Francisco Franco, y militante del Partido Socialista Unificado de Cataluña. También tiene libros sobre la relación entre el anarquismo y el movimiento obrero en España, además de diversas obras sobre la Historia política e ideológica de Cataluña.


ANÁLISIS DEL CONTENIDO DE LA OBRA:


Capítulo I: 

Orígenes de la Internacional (1864-1870)

En el primer capítulo se abordan los orígenes de la I Internacional o Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) en Londres en 1864 relacionándolo con el contexto histórico del momento, el cual explica su creación.
Aborda el tema del socialismo utópico y las primeras etapas del movimiento obrero español, desde el origen de los sindicatos hasta la evolución y auge de la conciencia de clases del obrerismo español, aportando la organización del proletariado, su número y su distribución geográfica en España.
El autor relaciona en la obra la creación de los primeros núcleos internacionalistas en España con la Revolución de Septiembre de 1868 (destronamiento de Isabel II e inicio del Sexenio Democrático), las Juntas Revolucionarias de 1869 y los motines contra las quintas, dando lugar al auge de la solidaridad internacional para promover el obrerismo (viaje de Fanelli a España), la creación en España en 1869 de dos secciones de la AIT (Madrid y Barcelona), la celebración del Congreso de Barcelona y la constitución de la Federación Regional Española (FRE).

Capítulo II: 

Del Congreso de Barcelona al Congreso de Córdoba (1870-1872)

El autor aborda la importancia de La Comuna de París y su repercusión en España, pues junto con Italia es el único lugar donde sigue creciendo la AIT, a raíz de la derrota de La Comuna, pues en el resto de países decrece. Esto se ve reflejado en la búsqueda de un rey para España (Amadeo I de Saboya) según pone en su nueva constitución nacida tras La Gloriosa.
Con la escisión en el seno de la Internacional entre Marxistas y Bakuninistas, se disminuye la importancia del movimiento, y esto se reflejó en la FRE, pues adoptaron posturas a favor del bakuninismo, con el que mantenían más contacto y la mayoría de obreros españoles eran partidarios, frente al marxismo.
Entre la Conferencia de Valencia (septiembre 1871) y el Congreso de Córdoba (diciembre 1872 – enero 1873), la FRE se extendió por España, dando lugar a secciones o federaciones locales la FRE. Esto supuso un viraje desde el obrerismo industrial catalán del inicio al obrerismo agrario de esta época, pues este era más numeroso que aquel, aunque la FRE se apoyó en ambos, algo que no sucedería en el resto de Europa.

Capítulo III: 

La Internacional durante la Primera República (1873)

Con la abdicación del rey Amadeo I, se proclamó en las Cortes, el de 11 febrero 1873, la I República Española. Algo que la FRE, mayoritariamente anarquista, veía “en una república así instaurada la continuación del régimen social vigente durante la monarquía”, sin embargo los internacionalistas aceptaron positivamente el cambio.
En este contexto histórico, viendo que no había cambios políticos y sociales importantes, en julio de 1873 hasta enero 1874, se da la sublevación cantonal, tras la revolución del Petróleo de Alcoy que se dio unos días antes, por intervención de la AIT española. Buscaban formar una República Federal basada en cantones. Este intento revolucionario fracasó.
En septiembre de 1874 se da la escisión en la AIT, entre marxistas y bakuninistas, realizando dos congresos diferentes en Ginebra, donde acudieron delegados españoles, en ellas se planteó entre otras cuestiones, la huelga general, la cual era rechazada por los españoles pues no veían su eficacia en España.
El 3 de enero de 1874 el General Pavía da un golpe de Estado, y la reacción contra este fue muy débil, pues estaba reciente la sublevación cantonal y no tenían fuerzas suficientes para la oposición. El 9 de enero el Gobernador Militar de Barcelona decreta la disolución de la Internacional en España. En esta época hubo un aumento de las diferencias y polémicas entre anarquistas y socialistas españoles, imponiéndose los primeros, formulando un cuerpo doctrinal.

Capítulo IV: 

El Movimiento Obrero en la Clandestinidad (1874-1881)

En este último capítulo el autor aborda la lucha por la supervivencia del movimiento obrero español en la clandestinidad, tras el decreto expuesto anteriormente. En esta época el Gobierno se opuso radicalmente al internacionalismo y al obrerismo, lo que supuso la actividad de forma secreta y el exilio de algunos dirigentes del movimiento. También se vivió una batalla contra la Internacional desde las publicaciones y periódicos españoles, dando imagen negativa del obrerismo, que venían desde diferentes ideologías anti-internacionalistas.
Esta situación continuo hasta 1881 con la llegada al Gobierno del Partido Liberal, que su puso el regreso a la luz pública de las organizaciones obreras revolucionarias. Ese año se disolvió la FRE y nació la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE) en el Congreso de Barcelona el 23 de septiembre.


VALORACIÓN DE LA OBRA:


Para comprender el tema en profundidad es necesario conocer la evolución de la Primera Internacional en Europa, para poder ver su incidencia en Europa. En este aspecto el autor en algunos momentos hace referencia a la AIT en Europa hay aspectos que no explica con demasiada profundidad y hay que acudir a bibliografía para solventarlo.
Es muy positivo el uso, que hace el autor, de fuentes de la época, como artículos, folletos, romances y proclamas del obrerismo español, pues acompañan al discurso del texto y facilitan su comprensión.
En esta obra si aparece una relación de conferencias y congresos de la AIT y de la FRE que en otros libros no aparecen, como en Las Internacionales Obreras (1864-1943) de Annie Kriegel. Algo que facilita la compresión de la evolución histórica del movimiento, tanto en Europa como en España.
En muy opinión es muy interesante que el autor no se centre solo en el desarrollo y evolución de la AIT y FRE en España, si no que la relaciona durante toda la obra con los acontecimientos históricos que ocurren en este país, por lo que se ve la correlación entre ambos, algo que no ocurre en otras obras con temática similar como puede ser la nombrada con anterioridad, de Annie Kriegel, la cual no lo relaciona con la historia de Europa.
“El movimiento obrero, desde que puede definirse con perfil y rasgos netos a mediados del siglo XIX, es una pieza esencial de nuestra historia. Y ello por la simple razón de que tiene una base, un contexto y hasta un “techo ideológico”, que son la propia historia nacional. Desde esas fechas, la vida nacional no puede concebirse sin los obreros; y, a su vez, sin las peculiaridades de la historia nacional toda idea del movimiento obrero caería en la abstracción más estéril”.


BIBLIOGRAFÍA:


Libros:

KINDER, H. Y HILGEMANN, W. (2006), Atlas Histórico Mundial, Volumen II. De la Revolución Francesa a nuestros días. Editorial Akal.
KRIEGEL, A. (1986), Las Internacionales Obreras (1864-1943). Ediciones Orbis.
TERMES ARDÉVOL, J. (1877), Anarquismo y sindicalismo en España. La Primera Internacional (1864-1881). Editorial Crítica.
TUÑÓN DE LARA, M. (1972), El movimiento obrero en la Historia de España. Editorial Taurus.

Páginas Web:

Historia siglo XX: http://www.historiasiglo20.org/HE/10d-2.htm (Fecha acceso: 20/03/2013)
Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Josep_Termes (Fecha acceso: 20/03/2013)
Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_obrero_espa%C3%B1ol (Fecha acceso: 20/03/2013)