miércoles, 7 de octubre de 2015

ANÁLISIS DAFO DE TORREPAREDONES

TORREPAREDONES: PARQUE ARQUEOLÓGICO


Los parques arqueológicos en España surgen a finales del siglo XX, concretamente en el año 1986 cuando el Departamento de Arqueología del entonces ICRBC (Dirección General de Bellas Artes y Archivos del Ministerio de Cultura) puso en marcha el Plan Nacional de Parques Arqueológicos. 
Dicho plan convivía con la ley del Patrimonio Histórico Español de 1985 (Ley 16/ 1985), que proponía como máximo nivel de protección la categoría de Bien de Interés Cultural (art. 9-13), aplicable, en el caso de los bienes inmuebles, a monumentos, jardines históricos, conjuntos históricos, sitios históricos y zonas arqueológicas (art. 14-25). 
En esta misma ley (art. 35) se proponía el desarrollo de Planes Nacionales de Información sobre el Patrimonio Histórico Español, bajo responsabilidad del Consejo de Patrimonio Histórico, como vía para la protección del patrimonio y "con el objeto de facilitar el acceso de los ciudadanos".[1] 



En este contexto se inscribe la propuesta del plan sobre parques arqueológicos, en el cual se establecen los siguientes criterios que ha de poseer un parque arqueológico:

  • Debe ser un bien inmueble, declarado como BIC y que esté vinculado con su medio natural y cultural.
  • Debe ofrecer interés científico, histórico y educativo.
  • Debe estar perfectamente conservado para facilitar su muestra al público y su comprensión por parte del mismo. Por lo tanto, los procesos de investigación y puesta en valor son fundamentales.
  • Ha de tener la infraestructura de acceso necesaria y correcta para facilitar y hacer posible la visita del parque. Entre dichas infraestructuras han de encontrarse puntos de información, itinerarios, etc.
  • Ha de ser concebido como una relación continua e indisoluble del yacimiento con el entorno. Por lo tanto, la contextualización espacial y temporal es de vital importancia.
  • La obtención de la máxima rentabilidad social como principal objetivo. El papel del parque arqueológico es comunicar con un público lo más amplio posible, poniendo para ello en marcha los medios pertinentes: centro y puntos de información, museos, publicaciones, audiovisuales, multimedia, materiales didácticos, etc.
El lanzamiento de estas propuestas coincidía con la realización de las transferencias en materia de patrimonio histórico a las Comunidades Autónomas y, de hecho, este plan se puso en marcha con un seguimiento de los proyectos tanto por parte del Ministerio de Cultura como de las mismas Comunidades Autónomas. Las leyes de patrimonio de las diversas comunidades, han ido matizando y completando las propuestas de la ley de 1985, así aparecen figuras como la servidumbre arqueológica (Comunidad Autónoma de Andalucía, Ley 1/1991). Dicha ley incluye, además de las zonas arqueológicas, otras que denomina de servidumbre arqueológica, como un tratamiento especial de la planificación urbanística, pero con un espíritu exclusivamente precautorio.
Sin embargo, en ninguna de las leyes autonómicas se ha propuesto una formalización jurídica, ni se ha definido, caracterizado ni regulado el funcionamiento del parque arqueológico.[2]
Lo que sucede es evidentemente que el concepto de patrimonio arqueológico en las leyes españolas no ha superado la escala de yacimiento y las medidas de protección que se arbitran son exclusivamente precautorias frente al desarrollo, básicamente el urbano o de obras de infraestructura. Los parques arqueológicos, aunque se les llame así, sólo pueden llegar a ser, al abrigo de los mecanismos de planeamiento de las leyes españolas, Bienes de Interés Cultural (BIC: Zonas Arqueológicas o Sitios Históricos) con la protección legal que eso les reporta y nada más. Esto es debido, en primer lugar, a que el concepto de patrimonio arqueológico está impregnado, pese a todo, de una concepción o enfoque todavía “artístico” y subyace en él un concepto de singularidad, de “ruina” de “monumento” a conservar y sólo a conservar y, en cuanto que tal, requiere un planeamiento especial.[3]
Llegado a este punto, ¿es Torreparedones un parque arqueológico? El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico lo describe en su web como “sitio arqueológico” y le da la tipología jurídica de “zona arqueológica”.[4] Estas definiciones aparecen en la Ley 16/ 1985 (art.0 15.5) dónde sugiere un mayor ámbito territorial y un contenido más amplio y ajustado a la arqueología que los de “yacimiento” o “excavación” de la normativa anterior. Pero, al fin y a la postre, no es más que un BIC que se declara con esa denominación. Si nos fijamos en su definición veremos que “Zona Arqueológica es el lugar o paisaje natural donde existen bienes muebles o inmuebles susceptibles de ser estudiados con metodología arqueológica, hayan sido o no extraídos y tanto si se encuentran en la superficie, en el subsuelo o bajo las aguas territoriales españolas”. Por otra parte, Sitio Histórico nos remite a “un paraje natural vinculado a acontecimientos o recuerdos del pasado... que posean valor histórico” (Art.0 15.4).[5]
Pese a ello, Torreparedones cumple con los anteriores criterios descritos para considerarse un parque arqueológico en toda regla. En primer lugar, se trata de un bien inmueble (zona/sitio arqueológico), declarado BIC y que incluye su entorno, la campiña cordobesa. En segundo lugar, ofrece el triple interés científico, histórico y educativo ya que hay continuas investigaciones arqueológicas e históricas en las cuales se obtienen nuevos y reveladores datos, además de cumplir una importante función pedagógica instruyendo al conjunto de la sociedad en Historia. Por otra parte, en las cuatro visitas que he hecho a Torreparedones, he podido comprobar que su estado de conservación es el correcto haciendo posible su buena comprensión. Igualmente, considero que la relación de los conjuntos patrimoniales e históricos está muy bien relaciones con su entorno natural y, de hecho, desde la cima del castillo tenemos una gran visibilidad del entorno siendo esto un elemento muy bien explicado y destacado por parte de los profesionales encargados de explicar la visita. Además, la dimensión temporal está perfectamente interrelacionada con la espacial y con los elementos patrimoniales muebles en el discurso creado para el visitante. Sin embargo, y bajo mi punto de vista, Torreparedones debe mejorar las infraestructuras de acceso ya que es verdaderamente difícil poder acceder al parque en autobús, al igual que debería incluir en el propio parque varios puntos de información, un centro de recepción de los visitantes, un museo propio, etc. Por otra parte, la difusión de los resultados de las investigaciones se llevan a cabo mediante publicaciones de libros y artículos, la creación de páginas web o las actividades propuestas por el propio ayuntamiento de Baena.


ANÁLISIS DAFO:


Debilidades: Factores internos que limitan o reducen la capacidad de desarrollo

  • Difícil accesibilidad al parque arqueológico
  • Escasas infraestructuras de atención, comunicación y alojamiento
  • Interrupción del proceso de transmisión de conocimientos y cultura locales entre generaciones debido a la emigración
  • Déficit en la transmisión del patrimonio histórico-cultural-natural a nivel local
  • Inexistencia en la enseñanza reglada del estudio del patrimonio histórico-cultural-natural local
  • Desvinculación de la población local en el estudio, desarrollo y difusión del parque arqueológico
  • Indefinición del modelo de turismo cultural respecto al patrimonio histórico, tanto entre los propios grupos patrimoniales como en relación de éste con el natural
  • Déficit de infraestructuras de atención, comunicación y alojamiento
  • Desvinculación del contexto social
  • Carece de aeropuerto comercial
  • Interrupción del proceso de transmisión de conocimientos y cultura locales entre generaciones debido a la emigración
  • Riesgo de desaparición de oficios tradicionales
  • Escasa difusión del patrimonio cultural local
  • Insuficiente presencia en la enseñanza reglada del estudio del patrimonio cultural local
  • Escasa implicación social en la conservación y mantenimiento de los recursos culturales


Amenazas: factores externos que pueden impedir o dificultar el desarrollo


  • Limitaciones de carácter legal por la presión sobre el patrimonio histórico y natural
  • Cambios en el ámbito político, que pueden afectar a la concesión de ayudas y subvenciones, junto a un menor interés  de las instituciones públicas en potenciar las actividades turístico-culturales
  • Las cuestiones económicas tanto del ámbito público como por la capacidad de gasto de las familias
  • Cada vez más lugares cercanos comienzan a poner en valor su patrimonio histórico y a dinamizarlo con propuestas turístico-culturales, lo que puede suponer cierta competencia
  • Dependencia de otras provincias limítrofes a efectos de organización o gestión del turismo cultural
  • Falta de inversiones en conservación, restauración y puesta en valor del patrimonio histórico, tanto públicas como privadas
  • Pervivencia del expolio arqueológico por falta de protección y vigilancia
  • Competitividad entre sectores investigadores o gestores del patrimonio histórico
  • Crisis económica global, que afecta tanto a la capacidad económica del ayuntamiento, como a los visitantes
  • Localización en los límites de dos términos municipales distintos: Baena y Castro del Río
  • Localización muy alejada de los centros urbanos de habitabilidad
  • Falta de vigilancia y protección las 24 horas del día durante todo el año lo que favorece la entrada no permitida en el parque y el expolio


Fortalezas: factores internos que favorecen o impulsan el crecimiento


  • La gran riqueza de nuestro patrimonio histórico (arqueológico, etnográfico, artístico mueble, arquitectónico,gastronómico, artesanal,...)
  • La riqueza natural (variedad de paisajes y parques naturales)
  • La gran variedad de nuestro patrimonio es un rasgo distintivo frente a otros municipios
  • La potencialidad del crecimiento en algunos sectores (excavaciones arqueológicas potenciales, investigaciones etnográficas por hacer)
  • Importancia de la artesanía y  la gastronomía local
  • La posesión de un patrimonio único, con elementos muebles e inmuebles únicos en el mundo
  • La riqueza del entorno natural circundante al yacimiento
  • La importancia de la industria del aceite, la artesanía y la gastronomía local
  • La existencia de un museo arqueológico y del aceite en Baena, además de otros elementos patrimoniales como Iglesias
  • El parque arqueológico cuenta con la participación de la Universidad y sus profesionales 


Oportunidades: factores externos que puede suponer una ventaja


  • Aumento del nivel medio de conocimiento y cultura en la sociedad y por tanto del turismo cultural y rural
  • Cercanía a zonas de gran tradición y riqueza en turismo cultural
  • Existencia de subvenciones y ayudas de programas europeos a la promoción patrimonial
  • Es posible potenciar los valores  patrimoniales, naturales e históricos diseñando, mediante su integración, rutas culturales provinciales que articulen nuestro territorio
  • Mayor nivel adquisitivo de la población.
  • Mejora en las TIC
  • El desarrollo del turismo rural permite la fijación de población en la comarca y contribuye a la generación de empleo y a la revalorización y cuidado del patrimonio natural y cultural
  • Recuperación de los cascos históricos de los núcleos de población como estrategia coherente  con la promoción económica local
  • La empleabilidad de la población local en los distintos trabajos del parque arqueológico
  • La creación de un sector económico basado en el turismo y en la cultura puede fijar la población en la comarca y evitar la emigración
  • La posibilidad de administrar y dirigir el parque, conjuntamente, los municipios de Baena y Castro del Río, lo que permitiría una mayor inversión de capital
  • Posibilidad de establecer comercios locales de suvenires
  • Motivación de jóvenes investigadores para centrar Trabajos Fin de Máster y Tesis doctorales en Torreparedones




[1] OREJAS SACO DEL VALLE, A.; “Los parques arqueológicos y el paisaje como patrimonio” en ArqueoWeb [en red: http://pendientedemigracion.ucm.es/info/arqueoweb/pdf/3-1/almudenaorejas.pdf]
[2] Ibídem
[3] SÁNCHEZ PALECIA, F.J.; FERNÁNDEZ POSSE, M.D.; FERNÁNDEZ MANZANO, J.; OREJAS, A.; et alii; “Las zonas arqueológicas como paisajes culturales: el parque arqueológico de las médulas (León)” en Comnplutum Extra, 6(11), 1996: 383-403 [en red: http://revistas.ucm.es/index.php/CMPL/article/viewFile/CMPL9696330383A/29850 ]
[5] SÁNCHEZ PALECIA, F.J.; FERNÁNDEZ POSSE, M.D.; FERNÁNDEZ MANZANO, J.; OREJAS, A.; et alii; Opus Cit.