sábado, 12 de septiembre de 2015

ETIMOLOGÍAS, LIBRO IV. DE MEDICINA DE SAN ISIDORO DE SEVILLA

OBJETIVOS Y METODOLOGÍA


Para la realización del trabajo, he seguido los siguientes pasos:  

  1. Realización de una búsqueda bibliográfica e historiográfica sobre el autor, su vida y sus obras, para obtener información. para ello he usado: a. Internet: enciclopedias, blogs, páginas de universidades e historiadores. b. Atlas Histórico. c. Manuales. d. Monografías. e. Revistas científicas. 
  2. Indagación sobre la obra Etimologías, centrándome en el Libro IV, De Medicina, para conocer: a. Resumen de toda la obra, para saber su contenido.  b. Diferentes partes en la que se divide.  c. Relación de esta obra, con otras del mismo autor, y de otros similares. d. La importancia de esta obra en su época y en la historia posterior.  
  3. Una vez obtenida la información y ya ordenada, aparecen los objetivos: a. Conocer el contexto histórico y la vida del autor. b. Conocer con mayor profundidad las obras del autor. c. Conocer la importancia de Etimologías. d. Conocer la relevancia del Libro IV. De Medicina.  e. Relacionar la información obtenida con otros autores, tanto anteriores como posteriores al autor.   
  4. Redacción del trabajo.  
  5. Con la realización de los pasos anteriores, he llegado a unas conclusiones, con las que se contesta, junto al resto del trabajo a los objetivos del mismo.    

ESTADO DE LA CUESTIÓN


Hay bastante información bibliográfica sobre la figura y obra de San Isidoro de Sevilla, tanto a nivel de información, como de investigación, traducción y crítica: 

  • Bodelón, S.; Literatura latina de la Edad Media, Akal, Madrid, 1989. 
  • Codoñer Merino, C.; El “De viris Illustribus” de San Isidoro de Sevilla, CSIC, Salamanca, 1964. 
  • Fidora, A.; “La recepción de San Isidoro de Sevilla por Domingo Gundisalvo: astronomía, astrología y medicina en la Edad Media” en Mirabilia, nº1, 2001.   
  • Fontaine, J.; Isidoro de Sevilla: génesis y originalidad de la cultura hispánica en tiempos de los visigodos, Ed. Encuentros, 2002.  
  • Gallego Franco, H.; “La sexualidad en “Las etimologías” de San Isidoro de Sevilla: cristianismo y mentalidad social en la Hispania visigoda” en Hispania Sacra, vol. 55, nº 112, 2003, págs. 407-432. 
  • García García, I.; Ramos Cobos, M.C.; Gozalbes Cravioto, E.; Enfermedad y cuidados en la obra de San Isidoro de Sevilla. Index de enfermería, v. 14, nº 51, Granada, 2005. 
  • García Pérez, A.; “De morbis qui in superficie corporis videntur. San Isidoro de Sevilla, año 621: Primer texto de dermatología en Europa” en Anales de la Real Academia Nacional de Medicina, 2001.  
  • Madoz, J.; San Isidoro de Sevilla, semblanza de su personalidad literaria, Estudios Isidorianos, León, 1960. 
  • Pérez de Urbel, J.; San Isidoro de Sevilla: su vida, su obra y su tiempo, Universidad de León, León, 1995. 
  • Viñayo González, A.; San Isidoro de Sevilla: su doctrina y su pensamiento en 500 aforismos y sentencias, Editorial Isidoriana, 2000.  

CONTEXTO HISTÓRICO


Los siglos VI-VII son la época de la invasión y dominación visigoda en la Península Ibérica. Debido, en parte, a su exiguo número y a su desarrollo cultural más condicionado, estos acaban asimilando la cultura romana y por lo tanto, no imponen la suya.  
Aunque si la influenciaron, imprimiendo su propia marca a la organización política y militar del nuevo estado. Se repartieron las tierras sustituyendo a las antiguas familias hispanorromanas, y mantuvieron la ordenación administrativa del Imperio.  
En un principio incorporaron el régimen de monarquía electiva de los pueblos germánicos, además de la asamblea de nobles usada como órgano consultivo.  
También conservaron sus propias leyes y la religión arriana. Pero lentamente fueron asimilando la civilización romana. Se impuso el latín, y con él la cultura y el derecho romano.  
Entre los reinados de Leovigildo (568-586) y Recesvinto (653-672) unifican el territorio, expulsando a suevos y bizantinos y sometiendo a vascones, satures y cántabros.  
La unidad religiosa llegó con la conversión de Recaredo al catolicismo en el III Concilio de Toledo en el 589.  
Coetáneos: 
  • San Ildefonso de Toledo (606-669). Arzobispo de Toledo y uno de los padres de la Iglesia. Escribió numerosas obras.  
  • Recaredo. Rey de los visigodos en la Península Ibérica entre 586-601. 
  • San Gregorio Magno (540-604). Papa y doctor de la Iglesia. Uno de los cuatro padres de la Iglesia latina (junto a Jerónimo de Estridón, Agustín de Nipona y Ambrosio de Milán). Escribió Regula pastoralis.  
  • San Julián de Toledo (642-690), arzobispo, escritor e historiador de la Hispania Visigoda.  
  • Juan de Biclaro (540-621), clérigo católico y cronista de origen godo. 
  • Eugenio de Toledo (¿-657), obispo, escritor y poeta de la época visigoda. Uno de los padres de la Iglesia hispánica, San Isidoro de Sevilla fue su mentor.   

BIOGRAFÍA DE SAN ISIDORO DE SEVILLA

INTRODUCCIÓN

Obispo, teólogo, filólogo e historiador español, proclamado santo por la Iglesia Católica y Doctor Universal de la Iglesia. Nació en Cartagena hacia el año 556, y falleció en Sevilla el 4 de abril del 636.

VIDA

Su padre, Severiano, era de familia hispano-romana con alto rango social; su madre era de origen visigodo y parece que estaba relacionada con la realeza. Huyendo de la invasión bizantina por Cartagena, en el siglo VI, se establecen en Sevilla. Poco después muren ambos sus padres, y el hermano mayor, Leandro, encarga de todos los hermanos, Isidoro, Fulgencio y Florentina. Fue quien transmitió a Isidoro el conocimiento por los clásicos y sus doctrinas espirituales. Lo que hace que, en el año 578, sea nombrado obispo metropolitano de Sevilla, puesto en el que le sucedería Isidoro. 
Isidoro se educó en un monasterio, donde demostró interés por la historia, la literatura (autores griegos) y la lengua grecolatina. Mostrando una serie de rasgos íntegros que parecían predestinarle a la santidad. Su hermano mayor le asignó el hábito monacal y le recibió como hermano en uno de sus cenobios. Donde se consagró a la lectura y el estudio, sin que esto no le entretuviera de los problemas sociales y políticos del momento, con los que se implicó. Sobre todo entre las luchas entre los católicos y los arrianos, Isidoro tomó partido por el catolicismo. Lo que le valió que el rey Leovigildo le decretara persecución, pero con la muerte del rey y la llegada de Recaredo I, cambió el panorama, ya que este proclamó públicamente su adhesión a la Iglesia Católica.  
Como abad, Isidoro se consagró al perfeccionamiento de la vida monacal, para lo que estableció severas reglas de disciplina tendentes a potenciar la obediencia y la capacidad de trabajo de los monjes, así como su entrega a la oración y su renuncia a cualquier bien mundano. Contribuyó a fomentar el trabajo intelectual entre los monjes.  En el año 600 muere su hermano Leandro y supuso su llegada a la cátedra episcopal que éste dejaba vacante, convirtiéndose en Obispo de Sevilla, extendiendo así las normas que implantó en su monasterio. Además creó una escuela catedralicia, para formar a los futuros sacerdotes.  En el año 633 convocó el IV Concilio de Toledo, para otorgar leyes, estructuras y jerarquías que garantizasen su continuidad, así como la seguridad del clero seglar y regular.  
A comienzos del año 636, era ya una persona de avanzada edad, sufrió una grave enfermedad y murió el día 4 de abril, y había dispuesto que sus bienes fuesen repartidos entre los pobres de su diócesis.  

OBRA 

Isidoro de Sevilla, en sus obras, trató las materias más diversas. Escribió textos de Teología: 
  • De ordine creaturarum  
  • De natura rerum  

Así como filosóficos: 
  • Libri sententiarum 
  • Differentiarum libri duo.   

Entre sus obras históricas destacan:  
  • Historia de regibus gotorum, wandalorum et suevorum  
  • Chronica maiora.   

Pero su obra regia fue Originum sive etymologiarum libri XX, un epítome, en veinte volúmenes, sobre todos los saberes y las materias imaginables.           
                             

COMENTARIO E INVESTIGACIÓN SOBRE LA OBRA

SOBRE ETIMOLOGÍAS

Fue escrita hacia el 627 o el 634, a petición de Braulio, obispo de Zaragoza. Trata la evolución del conocimiento desde la Antigüedad hasta el siglo VII, es similar a una enciclopedia.  El nombre de la obra tiene su origen en la forma de explicar la etimología (“origen de las palabras, razón de su existencia, de su significación y de su forma” o “especialidad lingüística que estudia el origen de las palabras consideradas en dichos aspectos”) de cada palabra relacionada con el tema que trata, también da nombre a uno de los libros.  
Está dividida en 20 libros, y contiene 448 capítulos. Dentro de cada capítulo hay divisiones del texto en forma de apartados y estos están numerados. Los veinte libros de esta obra, ordenados por San Braulio (590-651), se dividen en:  
  • Libro I, Trívium: gramática. 
  • Libro II, Trívium: retórica y dialéctica. 
  • Libro III, Quadrivium: matemáticas, geometría, música y astronomía. 
  • Libro IV: medicina y bibliotecas. 
  • Libro V: derecho y cronología. 
  • Libro VI: libros eclesiásticos y oficios. 
  • Libro VII: Dios, ángeles y santos. 
  • Libro VIII: Iglesia y herejías. 
  • Libro IX: lenguajes, pueblos, reinos, ciudades y títulos oficiales. 
  • Libro X: etimologías. 
  • Libro XI: el hombre. 
  • Libro XII: bestias y pájaros. 
  • Libro XIII: el mundo y sus partes. 
  • Libro XIV: geografía. 
  • Libro XV: edificios públicos y avenidas. 
  • Libro XVI: piedras y metales.                                             
  • Libro XVII: agricultura. 
  • Libro XVIII: terminología de la guerra, jurisprudencia y juegos públicos.  
  • Libro XIX: buques, casa y vestidos. 
  • Libro XX: provisiones, utensilios domésticos, agrícolas y mobiliarios.   


SOBRE LIBRO IV. DE MEDICINA

Esta parte de la obra, Libro IV. De Medicina, tiene 13 capítulos, pero para el presente trabajo me centraré en los primeros 6 capítulos.   
  • Capítulo I: De la Medicina: Expone una definición de la medicina, haciendo referencias no solo a las enfermedades y a los médicos, sino también a temas relacionadas con la salud, como la comida, la bebida, el techo y el vestido: “sed etiam cibus et potus, tegmen et tegumen”.   
  • Capítulo II: De su nombre: Explica el origen de la palabra medicina, y porque tiene ese nombre y no otro. Él la relaciona con la medida y la moderación, debido al uso de remedios y medicamentos, que deben ser medidos, para que estos puedan funcionar.   
  • Capítulo III: De los inventores de la medicina: Expone a Apolo como iniciador de la medicina, seguido por Esculapio, Artajerjes y Asclepio, aunque Asclepio y Esculapio son el mismo, San Isidoro los señale distantes en el tiempo, y como dos personajes diferentes.   
  • Capítulo IV: De las tres escuelas de médicos: Estos primeros médicos descubrieron la Medicina metódica (que usa remedios y conjuros), Medicina empírica (basada en la experiencia) y la Medicina lógica (racional).  
  • Capítulo V: De los cuatro humores del cuerpo: Explica que el origen de la salud está en la sangre, y de esta deriva la palabra sanidad. También hace referencia a las enfermedades, entendidas como padecimientos del cuerpo, y que estas se calman con la curación. Las enfermedades nacen, según el autor, de los humores, que son cuatro, la sangre, la cólera o hiel, la melancolía y la flema. Relaciona estos cuatro humores con los cuatros elementos, aire, fuego, tierra y agua, respectivamente. También expone la etimología o el origen de las palabras que definen cada humor. La sangre viene de su suavidad, de que crece y vive. La cólera proviene de su duración, pues solo dura un día. Estos dos humores, el autor, los considera como padecimientos agudos. La melancolía es llamada así porque está compuesta por heces de sangre negra más hiel. Y la flema coge su nombre de qué es una cosa fría. Estos dos últimos humores son considerados como “achaques viejos o cronia”, es decir, son crónicos.    
  • Capítulo VI: De las enfermedades agudas:  Explica numerosas enfermedades agudas, a través de su etimología, es decir, por el significado que tiene el nombre de cada enfermedad, también por las causas que produce la enfermedad.  Entre otras trata las siguientes:  
    • La fiebre “est enim abundantia caloris”, la abundancia de calor/fervor.  
    • El frenesí “ab impedimento mentis”, el frenado de la mente.  
    • Lo cardíaco viene de la palabra corazón, “Cardia(ca) vocabulum a corde sumpsit”. 
    • El letargo tiene origen en la palabra sueño, “Lethargia a somno vocata”. 
    • La angina “Synanchisa continentia spiritus et praefocatione dicta”, viene de contener la respiración y los sofocos que ello conlleva. 
    • Pleuresis es el dolor de costado, y tiene su origen en esa zona del cuerpo, “Pleuresis est dolor lateris acutus”. 
    • El íleo, “Ileos dolor intestinatum”, es el dolor de los intestinos y toma su nombre de ellos. 
    • La peste/pestilencia, “est contagium, quod dum unum adprehenderit, celerit as plures transit”, es una enfermedad contagiosa.    
                                      

CONCLUSIÓN

Isidoro de Sevilla recoge en esta obra el pensamiento de autores anteriores, que junto con él sentaron las bases de la medicina actual, como Hipócrates, Celso o Galeno, lo que implica el conocimiento de estos autores y sus obras.   
Con esta obra se puede obtener numerosa información sobre la medicina de la época, y como se entendía todo lo relacionado con ella.  También sobre el origen de muchas palabras y hechos que tratamos o decimos todos los días y no sabemos el verdadero significado de las mismas. Trata las causas y el tratamiento de las enfermedades También se puede saber el nivel científico que tenían de la medicina, y la importancia que se le daba en la época.  Además tiene mucho sentido, sobre todo en la parte sobre la medicina y las enfermedades, puesto que en su época, el cristianismo se iba extendiendo y por lo tanto también lo hacia la importancia del cuidado y la atención de los enfermos, que es una de las máximas del cristianismo.  Algo parecido ocurriría unos años después con “Commentarium medicinale” de Benedictus Crispus, arzobispo de Milán.  
Tiene un estilo claro y conciso, puesto que dice lo que quiere decir y no usa un vocabulario recargado o complejo.  Posee una estructura muy ordenada, ya que dentro de cada capítulo, estos están divididos en pequeños apartados, los cuales se centran en un tema y lo explica, empezando por el origen de la palabra y después lo traslada a su época.  Todo esto facilita bastante la lectura y comprensión. Es bastante lógico y coherente a la hora de exponer su obra.  
Suele ir citando a sus fuentes cuando trata algo expuesto por ellos, como en el caso de Asclepíades, Sorano y Esculapio (en el capítulo sobre medicina), lo que le da veracidad a lo que expone.  
Tiene gran importancia porque representa la conservación la cultura romana, por lo que hace posible la transmisión de esta en la España Visigoda.  Esto se refleja en que, después de la Biblia, es la obra de la que más copias se realizaron durante la Edad Media.  Tuvo gran importancia durante el Renacimiento, ya que también se hicieron copias en esa época, en la que se tenía muy presente a San Isidoro de Sevilla.   
Es una buena obra porque recopila toda la información que había en la época del autor y en épocas precedentes y por ello está considerada como una de las primeras enciclopedias, por ese carácter de compilación del saber.  


APÉNDICE:

LIBRO IV. DE MEDICINA (CAPÍTULO I A VI)



CAPUT I. DE MEDICINA - CAPÍTULO I. DE LA MEDICINA


  • [1] Medicina est quae corporis vel tuetur vel restaurat salutem: cuius materia versatur in morbis et vulneribus. 
    • 1. Medicina es la que protege o restaura la salud del cuerpo: su materia versa sobre las enfermedades y las heridas. 
  • [2] Ad hanc itaque pertinent non ea tantum quae ars eorum exhibet, qui proprie Medici nominantur, sed etiam cibus et potus, tegmen et tegumen. Defensio denique omnis atque munitio, qua [sanum] nostrum corpus adversus externos ictus casusque servatur. 
    • 2. A ésta atañen por tanto no sólo las cosas que contiene el arte de aquellos que se llaman Médicos, sino también la comida y la bebida, el techo y el vestido. En fin, toda defensa y fortificación con la que nuestro cuerpo se mantiene a salvo de los golpes y los accidentes externos.  

CAPVT II. DE NÓMINE EIUS - CAPÍTULO II. DE SU NOMBRE

  • [1] Nomen autem Medicinae a modo, id est temperamento, inpositum aestimatur, ut non satis, sed paulatim adhibeatur. Nam in multo contristatur natura, mediocriter autem gaudet. Vnde et qui pigmenta et antidota satis vel assidue biberint, vexantur. Inmoderatio enim omnis non salutem, sed periculum affert. 
    • 1. El nombre de medicina se cree que se le ha puesto por la medida, es decir por la moderación, a fin de no presentarse como relacionada con la satisfacción, sino con la paulatinidad. Pues en lo mucho se contrista la naturaleza y en cambio se goza en lo mediano. De donde los que beben pigmentos y antídotos a satisfacción o con asiduidad, salen perjudicados. Pues toda inmoderación lleva consigo peligro, no salud.  

CAPVT III. DE INVENTÓRIBUS MEDICINAE - CAPÍTULO III. DE LOS INVENTORES DE LA MEDICINA

  • [1] Medicinae autem artis auctor ac repertor apud Graecos perhibetur Apollo. Hanc filius eius Aesculapius laude vel opere ampliavit. 
    • 1. Entre los griegos se tiene a Apolo como inventor e impulsor de la Medicina, que amplió tanto en prestigio como en eficacia su hijo Esculapio.  
  • [2] Sed postquam fulminis ictu Aesculapius interiit, interdicta fertur medendi cura; et ars simul cum auctore defecit, latuitque per annos pene quingentos usque ad tempus Artaxerxis regis Persarum. Tunc eam revocavit in lucem Hippocrates Asclepio patre genitus in insula Coo. 
    • 2. Pero después que pereció Esculapio por el golpe del rayo, dicen que fue prohibida la actividad de medicar; y faltó junto con el promotor el arte, que estuvo oculto casi quinientos años, hasta el tiempo de Artajerjes, rey de los Persas. Entonces la volvió a sacar a la luz Hipócrates, engendrado por su padre Asclepio en la isla de Coo.  

CAPVT IV. DE TRIBVS HAERESIBVS MEDICORVM - CAPÍTULO IV. DE LAS TRES ESCUELAS DE MÉDICOS

  • [1] Hi itaque tres viri totidem haereses invenerunt. Prima Methodica inventa est ab Apolline, quae remedia sectatur et carmina. Secunda Enpirica, id est experientissima, inventa est ab Aesculapio, quae non indiciorum signis, sed solis constat experimentis. Tertia Logica, id est rationalis, inventa ab Hippocrate. 
    • 1. Así pues estos tres varones descubrieron otros tantos sistemas. El primero, la Medicina Metódica fue descubierto por Apolo: es el que actúa mediante remedios y conjuros. El segundo, la Medicina Empírica, es decir totalmente basada en la experiencia, fue hallado por Esculapio, que no se basa en las señales de los indicios, sino únicamente en los experimentos. El tercero, la Medicina Lógica, es decir racional, fue inventado por Hipócrates.  
  • [2] Iste enim discussis aetatum, regionum, vel aegritudinum qualitatibus, artis curam rationabiliter perscrutatus est, infirmitatum per quam causas ratione adhibita perscrutetur, [curam rationabiliter perscrutatus est]. Enpirici enin experientiam solam sectantur: Logici experientiae rationem adiungunt: Methodici nec elementorum rationem observant, nec tempora, nec aetates, nec causas, sed solas morborum substantias. 
    • 2. Este último estudió el arte de la cura racionalmente, discerniendo las características de las edades, de las regiones y de las dolencias; investigó las causas de las enfermedades y examinó racionalmente la cura. Los Empíricos por el contrario se guían únicamente por la experiencia (a la que los Lógicos añaden la razón de la experiencia). Los Metódicos no tienen en cuenta ni la razón de los elementos, ni los tiempos, ni las causas ni las edades, sino tan sólo las sustancias (la forma de ser) de las enfermedades.  

CAPVT V. DE QVATTVOR HVMORIBVS CORPORIS - CAPÍTULO V. DE LOS CUATRO HUMORES DEL CUERPO

  • [1] Sanitas est integritas corporis et temperantia naturae ex calido et humido, quod est sanguis; unde et sanitas dicta est, quasi sanguinis status. 
    • 1. La salud y la integridad del cuerpo y la temperancia de la naturaleza procede de lo cálido y húmedo, que es la sangre; de donde procede el nombre de sanidad, como si dijese estado de la sangre. 
  • [2] Morbi generali vocabulo omnes passiones corporis continentur; quod inde veteres morbum nominaverunt, ut ipsa appellatione mortis vim, quae ex eo nascitur, demonstrarent. Inter sanitatem autem et morbum media est curatio, quae nisi morbo congruat, non perducit ad sanitatem. 
    • 2. En el término general enfermedad se contienen todos los padecimientos del cuerpo; y por eso los antiguos la llamaron morbo, para mostrar en el mismo nombre la fuerza (bo) de la muerte (mor) que nace de ella. Y entre la sanidad y la enfermedad está en medio la curación, que si no se adapta a la enfermedad, no lleva a la salud. 
  • [3] Morbi omnes ex quattuor nascuntur humoribus, id est ex sanguine et felle, melancholia et phlegmate. [Ex ipsis enim reguntur sani, ex ipsis laeduntur infirmi. Dum enim amplius extra cursum naturae creverint, aegritudines faciunt.] Sicut autem quattuor sunt elementa, sic et quattuor humores, et unusquisque humor suum elementum imitatur: sanguis aerem, cholera ignem, melancholia terram, phlegma aquam. Et sunt quattuor humores, sicut quattuor elementa, quae conservant corpora nostra. 
    • 3. Todas las enfermedades nacen de los cuatro humores, a saber: de la sangre, de la hiel, de la melancolía y de la flema. Por ellos se rigen en efecto los sanos, y por ellos se dañan los enfermos. Pues en cuanto crecen ampliamente fuera del curso de la naturaleza, provocan enfermedades. Y del mismo modo que hay cuatro elementos, así también hay cuatro humores, y cada humor imita a su elemento: la sangre al aire; la cólera al fuego; la melancolía a la tierra; y la flema al agua. Y los cuatro humores son como los cuatro elementos que conservan nuestros cuerpos. 
  • [4] Sanguis ex Graeca etymologia vocabulum sumpsit, quod vegetetur et sustentetur et vivat. Choleram Graeci vocaverunt, quod.unius diei spatio terminetur; unde et cholera, id est fellicula, nominata est, hoc est, fellis effusio. Graeci enim fel CHOLEN dicunt.  
    • 4. La sangre tomó el nombre de la etimología griega, porque vegeta y se sustenta y vive. A la cólera (bilis) los griegos la llamaron así porque se termina en el espacio de un día, de donde la cólera fue llamada felícula, es decir efusión de hiel. Los griegos en efecto llaman a la hiel colhn (jolén). 
  • [5] Melancholia dicta eo quod sit ex nigri sanguinis faece admixta abundantia fellis. Graeci enim MELAN nigrum vocant, fel autem CHOLEN appellant. 
    • 5. La melancolía se llama así porque está compuesta de las heces de la sangre negra mezcladas con abundancia de hiel. Los griegos, en efecto, al negro lo llaman melan (mélan), y a la hiel, colhn (jolén). 
  • [6] Sanguis Latine vocatus quod suavis sit, unde et homines, quibus dominatur sanguis, dulces et blandi sunt. 
    • 6. La sangre se llama en latín sanguis porque es suave (suavis); de ahí que los hombres dominados por la sangre sean dulces y blandos.  
  • [7] Phlegma autem dixerunt quod sit frigida. Graeci enim rigorem FLEGMONEN appellant. Ex his quattuor humoribus reguntur sani, ex ipsis laeduntur infirmi. Dum enim amplius extra cursum naturae creverint, aegritudines faciunt. Ex sanguine autem et felle acutae passiones nascuntur, quas Graeci OXEA vocant. Ex phlegmate vero et melancholia veteres causae procedunt, quas Graeci CHRONIA dicunt. 
    • 7. Y a la flema la llamaron así porque es fría. Los griegos, en efecto, llaman al frío intenso flegmonhn (flegmonén). Por estos cuatro humores se rigen los sanos y por ellos se dañan los enfermos. Pues en cuanto crecen de más fuera del curso de la naturaleza, producen las enfermedades. Por otra parte, de la sangre y de la hiel nacen los padecimientos agudos, que los griegos llaman oxea (oxéa). En cambio de la flema y la melancolía proceden los achaques viejos, a los que los griegos llaman cronia (jrónia).

CAPVT VI. DE ACVTIS MORBIS - CAPÍTULO VI. DE LAS ENFERMEDADES AGUDAS

  • [1] OXEIA est acutus morbus qui aut cito transit aut celerius interficit, ut pleurisis, phrenesis. OXU enim acutum apud Graecos et velocem significat. CHRONIA est prolixus corporis morbus qui multis temporibus remoratur, ut podagra, pthisis. CHRONOS enim apud Graecos tempus dicitur. Quaedam autem passiones ex propriis causis nomen acceperunt. 
    • 1. “Oxeia” es la enfermedad aguda que o pasa rápidamente o mata aún más rápidamente, como la pleuresía o el frenesí. En efecto, oxý significa agudo y veloz. “Cronia” es la enfermedad prolija del cuerpo que dura mucho tiempo, como la podagra o la tisis. jrónos, en efecto, se llama tiempo entre los griegos. Por otra parte algunas enfermedades recibieron el nombre de sus propias causas. 
  • [2] Febris a fervore dicta; est enim abundantia caloris.  
    • 2. La fiebre se llama así por el hervor; es en efecto la abundancia de calor.  
  • [3] Frenesis appellata sive ab inpedimento mentis; Graeci enim mentem FRENAS vocant; seu quod dentibus infrendant. Nam frendere est dentes concutere. Est autem perturbatio cum exagitatione et dementia ex cholerica vi effecta.  
    • 3. El frenesí se llama así como por el frenado de la mente. En efecto, los griegos llaman a la mente frénas; seguramente porque rechinan. Pues rechinar es entrechocar los dientes. Es una perturbación con gran agitación y demencia, producida por la fuerza colérica. 
  • [4] Cardia(ca) vocabulum a corde sumpsit, dum ex aliquo timore aut dolore afficitur. Cor enim Graeci KARDIAN vocant. Est enim cordis passio cum formidabili metu. Lethargia a somno vocata. 
    • 4. La “cardíaca” toma el nombre del corazón cuando es afectado por algún temor o dolor. En efecto, los griegos al corazón lo llaman kardian (cardían). Es una dolencia del corazón con formidable temor. La letargia es llamada así por el sueño. 
  • [5] Est enim oppressio cerebri cum oblivione et somno iugi, veluti stertentis. 
    • 5. Es, en efecto, una opresión del cerebro con olvido (amnesia) y sueño continuo y profundo. 
  • [6] Synanchis a continentia spiritus et praefocatione dicta. Graeci enim SUNAGCHEIN continere dicunt. Qui enim hoc vitio laborant, dolore faucium praefocantur. 
    • 6. La angina se llama así por la contención del aire y el sofoco. Los griegos, en efecto, llaman a la contención del aire y al ahogo sunagcein (synanjéin). Los que padecen este mal se sofocan por el dolor de garganta.  
  • [7] Fleumon est fervor stomachi cum extensione atque dolore [sive FLEGMONE est inquietudo cum rubore et dolore et tensione et duritia et vastitate]. Quae cum coeperit fieri, et febris consequitur. Vnde et dicta est FLEGMONE, APO FLEGEI, id est inflammans. Sic enim sentitur et inde nomen accepit. 
    • 7. El “fleumón” es el ardor de estómago con extensión y dolor (aunque flegmoné es inquietud con enrojecimiento y dolor y tensión y endurecimiento y dilatación. Que cuando se empieza a producir va seguido de fiebre. De donde se llamó también flegmoné apó fléguein) flemón de inflamar, es decir como inflamante. Así se siente en efecto, y de ahí tomó el nombre. 
  • [8] Pleurisis est dolor lateris acutus cum febre et sputo sanguinolento. Latus enim Graece PLEURA dicitur, unde [et] pleuritica passio nomen accepit. 
    • 8. Pleuresis es dolor agudo de costado con fiebre y esputo sanguinolento. El costado en efecto en griego se llama pleura (pleurá), de donde la dolencia recibió el nombre de pleurítica. 
  • [9] Peripleumonia est pulmonis vitium cum dolore vehementi et suspirio. Graeci enim pulmonem PLEUMONA vocant, unde et aegritudo dicta est. 
    • 9. Peripleumonía es una enfermedad del pulmón con dolor vehemente y suspiro. Los griegos, en efecto, al pulmón lo llaman pleumona (pléumona), de donde recibe el nombre la enfermedad. 
  • [10] Apoplexia est subita effusio sanguinis, qua suffocati intereunt. Dicta autem apoplexia, quod ex letali percussu repentinus casus fiat. Graeci enim percussionem APOPLEXIN vocant.  
    • 10. La apoplejía es la súbita efusión de sangre con la que mueren sofocados. Se llama apoplejía porque de un golpe mortal se produce la caída repentina. Los griegos en efecto llaman apoplhxin (apóplexin) al golpe. 
  • [11] Spasmus Latine contractio subita partium aut nervorum cum dolore vehementi. Quam passionem a corde nominatam dixerunt, qui in nobis principatum vigoris habet. Fit autem duobus modis, aut ex repletione, aut ex inanitione. 
    • 11. Espasmo en latín es la súbita contracción de las partes afectadas o de los nervios con dolor vehemente. Dicen que esta dolencia recibe el nombre del corazón, que tiene en nosotros el dominio del vigor. Se produce de dos modos: o por llenado total o por inanición. 
  • [12] Tetanus maior est contractio nervorum a cervice ad dorsum. Telum lateris dolor est.  
    • 12. El tétanos es la mayor contracción de los nervios desde la cerviz al dorso. El dolor de costado es como una flecha. 
  • [13] Dictum autem ita a medicis, quod dolore corpus transverberet, quasi gladius. 
    • 13. Fue llamado así por los médicos porque el dolor atraviesa el cuerpo como una espada.  
  • [14] Ileos dolor intestinarum: Vnde et illa dicta sunt. Graece enim EILYO obvolvere dicitur, quod se intestinae prae dolore involvant. Hi et torminosi dicuntur, ab intestinarum tormento. 
    • 14. “Íleo” es el dolor de intestinos, de donde reciben también éstos su nombre. En griego, en efecto, retorcer se dice eiluw (eilýo), como si los intestinos se envolvieran por el dolor. Estos se llaman también “torminosi” (retortijones) por el tormento de los intestinos. 
  • [15] UDROFOBIA, id est aquae metus. Graeci enim UDOR aquam, FOBON timorem dicunt, unde et Latini hunc morbum ab aquae metu lymphaticum vocant. Fit autem [aut] ex canis rabidi morsu, aut ex aeris spuma in terra proiecta, quam si homo vel bestia tetigerit, aut dementia repletur aut in rabiem vertitur. 
    • 15. Udrojobia (hidrofobia), es decir miedo al agua. Los griegos, en efecto, llaman al aguaudor (hýdor) y al miedo jobon (fóbon), de donde los latinos a esta enfermedad del miedo del agua la llaman linfática. Y se produce o por el mordisco del perro rabioso, o por la espuma del aire arrojada a la tierra, que si la toca un hombre o una bestia, se llena de demencia o se vuelve rabioso. 
  • [16] Carbunculus dictus, quod in ortu suo rubens sit, ut ignis, postea niger, ut carbo extinctus.  
    • 16. El carbúnculo se llama así porque en su inicio es rojo como el fuego; y después como el carbón extinguido. 
  • [17] Pestilentia est contagium, quod dum unum adprehenderit, celeriter ad plures transit. Gignitur enim ex corrupto aere, et in visceribus penetrando innititur. Hoc etsi plerumque per aerias potestates fiat, tamen sine arbitrio omnipotentis Dei omnino non fit. 
    • 17. La peste es el contagio que si uno lo coge, rápidamente pasa a muchos. Se produce por el aire corrompido y se afianza penetrando en las vísceras. Esto aunque las más de las veces se produce por las potestades aéreas, sin embargo de ninguna manera puede darse sin el arbitrio de Dios Todopoderoso. 
  • [18] Dicta autem pestilentia, quasi pastulentia, quod veluti incendium depascat, ut (Virg. Aen. 5,683): Toto descendit corpore pestis. Idem et contagium a contingendo, quia quemquem tetigerit, polluit. Ipsa et inguina ab inguinum percussione. 
    • 18. Y se llama pestilencia casi como “pastulencia”, porque como en el incendio, los cuerpos son “pasto” de la enfermedad, como (Virg. Aen. 5,638): “Desciende la peste por todo el cuerpo”. Igualmente el contagio es cotangencia, porque a quienquiera que toque, le mancha. Igual la inguina, de la lesión de las ingles. 
  • [19] Eadem et lues a labe et luctu vocata, quae tanto acuta est ut non habeat spatium temporis quo aut vita speretur aut mors, sed repentinus languor simul cum morte venit. 
    • 19. Asimismo la lúes es llamada así por la caída y por el dolor que es tan agudo que no tiene espacio de tiempo en el que dé lugar a esperarse la vida o la muerte, sino que viene un repentino abatimiento junto con la muerte.  

BIBLIOGRAFÍA


Libros, Monografías, Artículos, Revistas

  • Carriazo Rubio, J.L. “Isidoro de Sevilla, spiritu prophatiae clarus”, en La España Medieval, nº 26. 2003, págs. 5-34. 
  • Claramunt, S.; Portela, E.; González, M; Mitre, E.; Historia de la Edad Media, Ariel, Barcelona, 1992. 
  • Conde, M.; Introducción a los tratados médicos latinos, Ediciones Clásicas, Madrid, 1996. 
  • Galeno, Del uso de las partes, Gredos, Madrid, 2010. 
  • Hipócrates, Tratados Hipocráticos (Vol. 1 y 2), Gredos, Madrid, 1983.  
  • Kinder H. & Hilgemann, W.; Atlas Histórico Mundial (Vol. 1 y 2), Akal, Madrid, 2006.  


Páginas Webs

  • ArteHistoria, San Isidoro de Sevilla: http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/personajes/4885.htm (Fecha acceso: 31/05/2013). 
  • Biografías y Vidas, Gregorio I: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gregorio_i.htm (Fecha acceso: 30/05/2013). 
  • Biografías y Vidas, Recaredo: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/r/recaredo.htm (Fecha acceso: 30/05/2013). 
  • Documentos para el estudio de la Iglesia Medieval (Universidad Católica de Argentina), San Isidoro de Sevilla: http://webs.advance.com.ar/pfernando/DocsIglMed/Isidoro_Sevilla_biobibliografia.html (Fecha acceso: 31/05/2013). 
  • Sevillapedia, San Isidoro de Sevilla: http://sevillapedia.wikanda.es/wiki/Isidoro_de_Sevilla (Fecha acceso: 31/05/2013). 
  • Wikipedia, Etimologías: http://es.wikipedia.org/wiki/Etimolog%C3%ADas (Fecha acceso: 30/05/2013). 
  • Wikipedia, Eugenio de Toledo: http://es.wikipedia.org/wiki/Eugenio_de_toledo (Fecha acceso: 31/05/2013). 
  • Wikipedia, Ildefonso de Toledo: http://es.wikipedia.org/wiki/Ildefonso_de_Toledo (Fecha acceso: 31/05/2013). 
  • Wikipedia, Juan de Biclaro: http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_de_biclaro (Fecha acceso: 31/05/2013). 
  • Wikipedia, San Julián de Toledo:  http://es.wikipedia.org/wiki/San_Julian_de_Toledo (Fecha acceso: 31/05/2013).