martes, 19 de mayo de 2015

PASEOS POR CÓRDOBA 2015

La Mezquita de Córdoba de noche:






Guadalquivir:

El río Guadalquivir (del árabe الوادي_الكبير al-wādi al-kabīr, «el río grande») es un río peninsular español que nace en la Cañada de las Fuentes (Sierra de Cazorla), en el término municipal de Quesada (Jaén). Su cuenca hidrográfica abarca territorios de JaénCórdobaAlmeríaGranadaMálagaSevillaHuelvaCádiz, así como de MurciaAlbaceteCiudad Real y Badajoz. Desemboca en el Océano Atlántico por Sanlúcar de Barrameda, en un amplio estuario entre laprovincia de Cádiz y la de Huelva. Entre Sevilla y el estuario, se sitúa una amplia zona húmeda: las Marismas del Guadalquivir.
Es el quinto río por longitud de la península ibérica. En su recorrido por Andalucía de este a oeste, atraviesa ciudades como AndújarSevilla o Córdoba.
Los fenicios llamaron al río Baits, después Betis (o Baetis) desde tiempos pre-romanos hasta el periodo de al-Ándalus, dando su nombre a la provincia romana de la Bética en Hispania. Los griegos, que se interesaron por el Gran Río del sur de Hispania a través de la información recogida por los fenicios, lo llamaban Tharsis, río de Tartessos. Su nombre actual deriva del árabe al-wadi al-Kibir que significa «el río grande».










Calahorra:

Calahorra que etimológicamente significa (qala’at al-hurriya) “fortaleza libre”, fue un enclave fortificado y aislado situado en la orilla izquierda del Guadalquivir que encabezaba el puente romano desde la Edad Media.  Rodeada por un recinto de planta rectangular con torres en las esquinas a juzgar por las intervenciones arqueológicas más recientes, su construcción se fecha en la segunda mitad del siglo XII como cinturón defensivo de Córdoba desde el Sur. Se trató de una puerta anexa al puente, constituida por un arco de herradura apuntado, flanqueado por dos torres anexas de sillería y rodeada por un cinturón murario de tapial.
Las primeras referencias escritas que existen de la torre, se remontan al siglo XIII cuando en el momento de la conquista cristiana de Córdoba, el rey de Castilla, Fernando III no pudo atravesar el puente al estar precedido por una torre que cerraba o controlaba el paso a la ciudad. Aún así, sólo le quedó la posibilidad de cruzar el río Guadalquivir con balsas para intentar sitiarla desde el Sur.
No será hasta el siglo XIV cuando no volvamos a tener noticias de la Calahorra al desarrollarse en su entorno una de las batallas que enfrentaron a los dos hermanastros Pedro I y Enrique de Trastámara en la lucha por el trono de Castilla.  Proclamado monarca, Enrique II de Trastámara, reparó la fortaleza a la que añadió una torre en 1369 y otras cilíndricas angulares hasta adquirir la fisonomía de un castillo con foso al que se accedía desde un puente levadizo. Un escudo de armas de Castilla y León que figura en la fachada oriental, testimonia dicha intervención. El desarrollo de nuevas estrategias militares y la aparición de la pólvora como arma ofensiva durante el siglo XV, obligó a los recintos defensivos castellanos proveerse de nuevos dispositivos ante numerosas revueltas civiles de la nobleza local. La Calahorra se dotó de troneras de orbe y cruz; unos orificios donde encajaba la artillería y así poder disparar  “truenos” a quienes asediaran el recinto.
A pesar del carácter aislado que siempre caracterizó el monumento, su entorno fluvial y agroganadero estuvo ocupado por “los corrales “ terrenos donde pastaba el ganado, así como algún mesón y puestos de venta de productos agrarios y cárnicos. Es en ese periodo tal y como consta en un documento de 1514 cuando en la Calahorra y ante las insistencias de la reina Juana la Loca terminaron las obras que rodearían la torre con una barbacana o barrera hasta poseer casi el aspecto por el que hoy la conocemos.
Desde aquel momento, el inmueble pasó por distintos usos durante la Edad Moderna y Contemporánea. Presidio de la nobleza cordobesa, cuartel y escuela de niñas en el siglo XIX, el estado español terminó declarándola en 1931 Monumento Histórico Artístico.
Tras la dictadura franquista que acondicionó  el recinto como  museo del ejército, la ley de Patrimonio Histórico Español (1985) otorgaba ya en plena democracia la máxima categoría de protección al monumento cuya titularidad pasó definitivamente a manos municipales.















Exposición "Teno y el triunfo del Quijote" del 15/04 al 03/05 del 2015 en Córdoba:

Con motivo del 400 aniversario de la publicación de la segunda parte de la novela de Miguel de Cervantes “El Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”, la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba muestra en la emblemática Puerta del Puente la instalación Teno y el triunfo del Quijote.

En el novedoso montaje se ha pretendido adaptar las obras escultóricas del genial artista de los Pedroches al espacio donde se ubica la Puerta, donde ella misma, esplendor del Renacimiento, se hace protagonista contemporánea enmarcando, como dorada arquitectura, al Triunfo del Quijote, conjunto titulado por Teno “Bien podrían los encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo será imposible”, modelo escultórico diseñado para Córdoba hacia el año 2004.

La exposición consta  17 obras escultóricas y un mural-collage realizado en pintura sobre papel.