domingo, 3 de marzo de 2013

BATALLA DE RONCESVALLES



Marchó a Hispania con todas las fuerzas disponibles, y salvados los montes Pirineos, logró la sumisión de todas las fortalezas y castillos que encontró. 
Al regreso, en la misma cima de los Pirineos, tuvo que experimentar la perfidia de los vascones cuando el ejército desfilaba en larga columna, como lo exigían las angosturas del lugar. 
Los vascones emboscados en el vértice de la montaña, descolgándose de lo alto, empujaron al barranco a la columna que escoltaba la impedimenta que cerraba la marcha, provocando que los hombres se precipitasen al valle situado más abajo, y trabando la lucha los mataron hasta el último. 
Después de lo cual, apoderándose del botín, protegidos por la noche que caía, se dispersaron con gran rapidez. 
Ayudó a los vascones no sólo la ligereza de su armamento, sino también la configuración del lugar en que la suerte se decidía. 
A los francos, tanto la pesadez de su armamento como el estar en un lugar más bajo, les hizo inferiores en todo momento. 
Entre otros muchos perecieron el senescal Egiardo, el conde de palacio Anselmo y Roldán, prefecto de la Marca de Bretaña. 
Este fracaso no pudo ser vengado, porque los enemigos se dispersaron de tal manera que ni siquiera quedó rastro del lugar donde podían hallarse".


Eghinardo, Vita Karoli Magni


Carlomagno llega a Pamplona, donde Sulayman le entregaría Zaragoza, pero no lo hace y arrasa Pamplona. 
Al volver por los Pirineos, es atacado por los vascones. Ramón Menéndez Pidal aporta que las alianzas entre los primeros jefes pamploneses y musulmanes, se ayudan en la batalla. 
Esos primeros jefes pamploneses iniciaran en los años siguientes el Reino de Pamplona, y después el Reino de Navarra.