domingo, 23 de septiembre de 2012

TRABAJO SOBRE EL PERÍODO HELENÍSTICO

1. CARACTERES GENERALES DEL HELENISMO


1.1. CRONOLOGÍA:

El periodo helenístico abarca desde la muerte de Alejandro Magno en el 323 a.C. hasta el 30 a.C. muerte de Cleopatra y Marco Antonio, tras la derrota en la Batalla de Actium.

1.2. CARACTERÍSTICAS:

El primer historiador en usar el término “helenístico” fue el alemán Johann Gustav Droysen. Acuñó ese término para designar al periodo comprendido entre Alejandro Magno y Cleopatra, en su obra Historia de Alejandro Magno. 
Es una etapa de expansión de la cultura griega, asimilando a la vez culturas (Próximo Oriente y Egipto), tras la muerte de Alejandro Magno, por lo que es una cultura heterogénea que interacciona con las culturas autóctonas. 
Se da respeto y sincretismo entre las culturas autóctonas y las que llegan. Con la expansión de los sistemas monárquicos de base griega y oriental, se llega a la monarquía helenística en la que el Estado se identifica con su rey. 


Este es parecido a los gobernantes anteriores griegos pero asumiendo el culto real. Se habla la lengua griega o koiné. Hay un gran desarrollo urbano con el modelo griego, pero desaparece la polis como ciudad-estado. 
Estas pasan a ser ciudades integradas en el estado monárquico, ya que son un centro cultural, económico, político y religioso. Pasan de ser las más importantes las griegas a ser otras como Alejandría (Egipto), Cartago o Roma, aunque también siguen otras como Antioquia, Rodas y Pérgamo. Aparece la figura del mercenario que será la base del nuevo ejército. 
También aparecen los banqueros y comerciantes a un nivel muy desarrollado y muy poderoso. Se empobrece el campesinado y se da el bandolerismo y la Anacóresis (penitentes o personas dedicadas a la contemplación por aislamiento). 
Esto puede relacionarse con los cambios en la Administración del Estado, a la economía y también a los cambios acaecidos en la cultura y la ideología, como la expansión de la lengua y la religión griega, pero dándose el sincretismo. 
Los ciudadanos al no tener ya el poder sobre las ciudades, empiezan a preguntarse sobre su existencia, el cosmos y la moral, y se extrapoló al resto.

2. REINOS HELENÍSTICOS Y SU ORGANIZACIÓN POLÍTICO- ADMINISTRATIVA:

Con la muerte de Alejandro Magno se da un periodo de luchas por el poder en el Imperio desde el 323 al 301 a.C. El fraccionamiento del Imperio se debe a un cúmulo de causas:
  • La gran extensión de los territorios
  • La diversidad cultural y étnica
  • La falta de un sucesor de Alejandro Magno
  • Ambición de los generales por mandar en el Imperio


2.1. SUCESIÓN DE ALEJANDRO MAGNO Y DIVISIÓN DE SU IMPERIO: 

Hay una primera etapa en la sucesión de Alejandro Magno en la que se da una concentración de territorios y la división del Imperio entre los Diádocos (años 323 al 301 a.C.), en los cuales se dieron diferentes pactos y batallas:
  • Pacto de Babilonia del año 323 a.C.
  • Pacto de Triparadisos del 321 a.C.
  • Batalla de Ipsos en el 301 a.C. y Pacto de Ipsos.
Durante la segunda etapa de sucesión de Alejandro Magno se consolidó los reinos helenísticos principales, mediante el gobierno de los Epígonos. Después de varios enfrentamientos entre los descendientes de los Diadocos, el Imperio queda dividido en 3 Estados:

2.1.1. REINO ANTIGÓNIDA DE MACEDONIA:

Atenas se somete al Reino de Macedonia, la cual controlaba la ciudad con guarniciones permanentes. 
En cambio Esparta mejoró en parte por las reformas de la diarquía de Cleómenes III y Agis IV durante la 2º mitad del siglo III a.C., pero esto no sirvió para que recuperase su hegemonía. 
Se funda en esta época la Liga Etolia y la Aquea, en el norte del Peloponeso, para frenar a Macedonia. 
En el 276 a.C. Gonatas instaura la Dinastía de los Antigónidas en el trono de Macedonia, y pasó a llamarse Antígono II (276-239 a.C.). 
Esta dinastía gobernó el país hasta la ocupación romana. 
Se restableció la capital en Pella y se organizó una Symmachia, que es una alianza militar en la que todo sus componentes tenían los mismos derechos, la que más se conoce es la Confederación o Liga de Delos, la cual es una agrupación de atenienses con habitantes del Egeo y de costas de Asia Menor. 
Se conquistó Iliria bajo Filipo V (221-179 a.C.), que era romana, pero esto no sirvió para frenar a Roma ni para parar el declive de Macedonia. 
Entre los años 205-168 a.C. se dieron la Guerras Macedónicas en la que Macedonia se convirtió en provincia romana tras la Batalla de Pidna.

2.1.2. DINASTÍA SELÉUCIDA DE ASIA:

Esta dinastía comprendía el territorio de Babilonia, Persia, Siria y parte de Asia Menor, a partir de Seleuco I en el 305 a.C. (305-281 a.C.). Era un reino muy extenso y culturalmente heterogéneo, por lo que fue difícil de gobernar. 
La dinastía fue perdiendo poco a poco zonas del este del Éufrates y Asia Menor. Y su monarquía era más parecida a la oriental que a la macedónica, ya que mantenían la corte y la concepción del rey como divinidad y mando supremo del ejército. 
La Administración era jerarquizada, y se componía de:
  • Dioceta: administrador de la casa real y las finanzas.
  • Visir: encargado de asuntos civiles.
  • Sátrapas: poder civil y militar en su circunscripción.
  • Hiparcos: gobernadores del distrito.
En el ámbito religioso, estos, veneraban a los dioses griegos como Zeus y Apolo. En lo referente a lo económico se dice que había un gran liberalismo por parte de los monarcas, y su base era la agricultura y hubo un desarrollo de las ciudades gracias al comercio, la banca y la artesanía. 
Con la muerte de Seleuco I en el 280 a.C. se da un declive de este reino. Por esto se dieron usurpaciones y luchas entre los satrapías, por lo que se fue reduciendo el territorio. Fueron perdiendo frente a Roma, hasta que en el año 64 a.C. Pompeyo Magno anexionó los territorios del reino Seleucida.

2.1.3. DINASTÍA LÁGIDA/PTOLEMAICA DE EGIPTO:

Egipto pasó a estar en manos de los faraones a estar en los de la elite macedónica. Se sustituye el monarca autóctono por uno de fuera, lo que tiene una gran importancia en esta sociedad. Estos nuevos monarcas empezaron por legitimar su poder, y se hacían descender de los faraones y se consideraban como protectores de la cultura egipcia y de la ideología religiosa. Se construyeron numerosos templos por todo el territorio y se fomentó el culto a Serapis. La monarquía ptolemaica tenía una doble vertiente, por un lado era faraónica tradicional, hacia los autóctonos, pero hacia los griegos era una monarquía helénica sin carácter divino, por lo que la política y la administración en realidad eran de formas griegas.
En el 305 a.C. Ptolomeo I se proclamo rey de Egipto, hasta el 283 a.C., con esto empezó la Dinastía Lágida o Ptolemaica en Egipto. Este fundó un museo y la Biblioteca de Alejandría, a la vez que introdujo la moneda e hizo que se convirtiera en la gran ciudad cultural de la época, en la zona del Mediterráneo. Con Ptolomeo II (283-246 a.C.) se trasladó la capital de Menfis a Alejandría, donde se terminó de construir el Faro. Ptolomeo III (246-222 a.C.) dominó sobre Libia, Chipre y Siria, esto se debe a su gran carácter guerrero. A partir de Ptolomeo IV (222-204 a.C.) comienza la decadencia de este reino, aparecen problemas sociales, se pierde el control de Siria. Todo esto influyó en que al principio del siglo II a.C. Roma interviniera en Egipto. Con la aparición de la gran Reina Egipcia Cleopatra VII (51-31 a.C.) hubo una recuperación del territorio, junto a Julio Cesar y Marco Antonio, pero ambos perdieron frente a Augusto en la Batalla de Actium del año 31 a.C., con lo que Egipto pasa a ser una provincia romana. Era un territorio muy homogéneo a nivel étnico y territorial, con fronteras naturales que le servían de defensa frente a ataques exteriores. Tuvo una gran prosperidad a nivel económico. La administración central se encontraba en Alejandría, aunque Menfis era la capital oficial. El dueño de la tierra era el monarca-faraón, salvo la que pertenecían a templos o a personas importantes. La administración provincial se regía por nomos o distritos, gobernados por un Estratega que tenía el poder civil y militar. Después estaba el nomarco, que se encargaba de los dominios reales y el trabajo público. Tras estos, había otros funcionarios encargados del resto de aspectos de la sociedad. El comercio era centralizado y obtuvo un gran desarrollo. La sociedad estaba compuesta de numerosos grupos sociales tanto egipcios como griegos.

2.2. SOCIEDAD

Fue una sociedad muy diversa, ya que bajo el mismo sistema unificador convivían varios pueblos con diferentes tradiciones. La mayoría de las estructuras sociales de los autóctonos permanecieron dentro de este sistema unificador griego. Donde se notaba la diferencia era en las diferentes partes que componían la sociedad, es decir, las elites estaban compuestas por griegos o macedónicos, y el resto eran autóctonos o inmigrantes. Las diferencias sociales también se observaban claramente en el ámbito de la tierra. En esta se da mucha desigualdad, ya que los propietarios eran griegos o macedónicos, es decir la elite, frente a los autóctonos que eran los que la trabajaban. Esto apunta a una gran desigualdad social. En las ciudades también ser intuye esto, pues son las elites las que tienen privilegios a nivel político y económico, en detrimento del resto de la población. El aumento de riqueza que se da en esta época, también muestra su cara más desigualitaria en cuanto al reparto de la misma. La mayoría de esta se encontraba en manos de unos pocos. Esto produjo un aumento del valor de los objetos pero no de los salarios, lo que produce una gran desigualdad y un desequilibrio dentro de la población. El aspecto positivo de esta nueva sociedad era que todos, tanto griegos como autóctonos obtenían la ciudadanía, y la mujer se realzó en la sociedad, sobre todo las mujeres de la elite.

2.3. ECONOMÍA

Se produce un repentino aumento de riquezas, como metales preciosos y bienes de lujo, y esto se manifiesta en la apertura de prácticas que antes estaban limitadas. La agricultura es la principal fuente de trabajo y el motor de la economía. La tierra era propiedad del rey, por lo que los campesinos solo la trabajan, lo que posibilita el empeoramiento de las condiciones del campesinado. La tierra se veía como un bien que se había ganado, por el rey o por el propietario que solía ser una persona de la elite, es decir, existían un monopolio sobre la tierra. En Egipto gracias a sus excelentes condiciones climáticas y geográficas, se dio una agricultura con una gran producción. Debido a esto los monarcas de este territorio vieron aquí un filón para la exportación y así poder obtener grandes beneficios. Se produjo al mismo tiempo una intensificación de los cultivos lo que también supuso en beneficios. En cuanto al comercio y las finanzas, estas también cambiaron con respecto al pasado, puesto que con el aumento de la riqueza había un gran movimiento de mercancías que hacía posible un gran comercio y por tanto de las finanzas. En esto también influyeron las mejoras realizadas en las técnicas navales, la ampliación de las rutas, sobre todo terrestres y por supuesto el proceso de urbanización que se dio. El sistema monetario se basaba en la plata, la cual se acuñaban en distintas cecas según el reino helenístico.

2.4. LA CIUDAD HELENÍSTICA

La urbanización es una de las grandes características del periodo helenístico, ya que cada ciudad nueva era un instrumento de colonización y de dominación política. La mayoría estaban en la Reino Seleucida, puesto que en Egipto solo están Alejandría y Tolemaida, que son nuevas y Naucratis, que es antigua. Las causas de este proceso de urbanización son:
  • Militares: ya que al principio eran fortalezas que controlaban una región.
  • Económicas: puesto que estas eran las que controlaban el fisco de los nuevos territorios y de las rutas comerciales.
  • Ideológicas: ya que con la fundación de ciudades se aumentaba el prestigio.
Los habitantes de estas ciudades eran heterogéneos, ya que había helénicos como griegos y macedonios, inmigrantes que venían de otros lugares, y autóctonos que estaban apartados en ciertas zonas de las ciudades. La estructura de la ciudad helenística tenia elementos de las poleis como la Chora (territorio que circunda la ciudad) y el Asty (núcleo urbano). Las diferencias se dan a la hora de la estructura del Asty, puesto que este tenía un trazado hipodámico y grandes edificios públicos, como templos, mercados, ágora,…

2.5. CULTURA

Fue un periodo muy fructífero en cuanto a cultura e ideología, y esto se observa en la influencia que tuvo en épocas posteriores y en sociedades distintas como la romana. Esta cultura tenía un elemento cohesionador, como es lo greco-macedónico, y un elemento diversificador como la pervivencia de población autóctona, dentro de la misma sociedad. Con el cambio de la polis griega a las nuevas ciudades helenísticas, se pierde el poder político del ciudadano, y en esta etapa es el rey el que dicta y se envuelve del ejército de mercenarios. Los ciudadanos buscan su sitio en esta nueva situación social por lo que se desarrollan religiones orientales (mistéricas: aquella que plantea misterios que no se van a explicar). También se da un cambio en la concepción de la mujer en las clases altas de la sociedad, puesto que estas ya se pueden encargar de numerosos quehaceres, que antes solo hacían los hombres (teniendo presente que solo se da en las elites). Con la monarquía helenística se desarrolla la burocratización de la sociedad, por lo que se reforman las instituciones administrativas y hay un gran control político de los territorios a través de funcionarios del rey.

2.6. AVANCES CIENTÍFICOS

En este periodo se empezó a separar la ciencia de la filosofía. Se organizaron materias autónomas que dependían del mecenazgo, se construyeron museos y lugares para llevar a cabo investigaciones de botánica, zoología, medicina, geometría, astronomía, filosofía, matemáticas,…
  • Euclides: legó una prolífica obra, entre la que destaca Elementos, que tiene 13 libros y se dan los fundamentos geométricos, proporciones y relaciones de las figuras, propiedades de los sólidos, principios aritméticos,…de una forma sintética de los fundamentos conocidos hasta la fecha.
  • Arquímedes: aportó la teoría de las áreas y de los volúmenes, límites del valor de π, demostró varios principios de la estática, sentó las bases de la hidrostática (principio de Arquímedes).
  • Aristarco de Samos: elaboro una teoría heliocéntrica pero tropezó con la religión, y no fue tomado muy en cuenta en su tiempo.
  • Praxágoras de Cos: dio importancia al latido, distinguió las arterias de las venas, y los tendones de los nervios.
  • Herófilo de Calcedonia y Erasístrato de Iulis: investigaron sobre disección de cadáveres y las posibilidades que ello ofrecía para la medicina. El primero de ellos se centró en el sistema vascular y como se transporta la sangre en las arterias, estudió el sistema nervioso y el ritmo de las pulsaciones. El segundo se centró en el cerebro y el sistema nervioso basándose en la fisiología, también investigó sobre las causas de las enfermedades y la higiene alimentaria.


2.7. INSTITUCIONES CULTURALES:

Aparecen numerosas academias y escuelas durante el siglo IV, que permanecen durante el helenismo. Estas escuelas y academias son:
  • Academia de Atenas: escuela filosófica fundada por Platón en torno al 388 a.C. Se dedicaba a investigar sobre el conocimiento, matemáticas (teoría heliocéntrica), medicina, retórica, astronomía,…se clausura en el 529 por el Emperador Justiniano.
    • Academia Antigua: discípulos directos de Platón como Espeusipo, Xenócrates, Polémon, Crantor de Soli o Crates de Atenas. Seguían la doctrina de Platón de que el conocimiento está basado en creencias verdaderas justificadas.
    • Academia Media: está representada por Arcesilao de Pitana (244 a.C.). Vuelve al método socrático. Introduce el escepticismo.
    • Academia Nueva: en torno al 160 a.C. se basa en un escepticismo pero no absoluto. Representada por Carnéades.
    • Academias posteriores: representadas por Filón de Larisa y Antioco de Ascalón. Eran muy cercanos a las doctrinas de Platón por lo que intentaron relacionarlas con el estoicismo.
  • Escuela Peripatética: rechaza el dogma del estoicismo y se centra en demostrar que lo importante es buscar y descubrir lo más probable. Seguía las enseñanzas de Aristóteles, el cual fue su fundador en el 335 a.C.
  • Escuela del Escepticismo: nace con Pirrón de Elis y se desarrollo en el periodo helenístico, fue muy activa. Sostienen que ni los sentidos no la razón pueden suministrar un conocimiento verdadero, por lo que hay que ser indiferente y abstenerse de emitir juicios para así llegar a la ataraxia.
  • Escuela del Epicureísmo: Epicuro de Samos realizaba su actividad en su casa (llamada “el jardín”). Intentaba solucionar el problema de la felicidad, buscando la paz consigo mismos y elaborando un método para encontrarla. Defendían la búsqueda de una vida buena y feliz por la administración inteligente de placeres y dolores (ataraxia o ausencia de turbación).
  • Escuela de Estoicismo: Zenón de Citio es el fundador en el 301 a.C. Sus mayores seguidores fueron Ciceron, Marco Aurelio y otros filósofos como Spinoza o Kant. Se basan en la doctrina de la ataraxia.
    • Estoicismo Antiguo: Cleantes de Aso, Crisipo de Soli,… estos filósofos fueron directores de la escuela y se dedicaron al estoicismo antiguo.
    • En el siglo II se pasó al Estoicismo Medio con Diógenes de Babilonia, Blosiode Cumas, Tiberio de Graco, Panecio de Rodas, Posidonio de Apamea,…
También se modificaron y desarrollaron otras instituciones culturales como:
  • Teatros: estos se multiplicaron y eran permanentes, donde siempre estaban actuando. El que más información aporta es el de Priene del 150 a.C.
  • Gimnasios: se difundieron enormemente durante la época helenística. Todas las poblaciones tenían por lo menos uno, ya que era parte de la educación de los jóvenes. No solo se centraba en deportes físicos, sino que también se hacían ejercicios mentales, de diferentes ámbitos. La mayoría de los gimnasios tenían connotaciones religiosas puesto que estaban dedicados a algún dios o héroe.

2.8. RELIGIÓN:

Por la influencia cultural, la religión, era muy heterogénea y estaba marcada por el universalismo. Se da una mezcla entre lo propiamente griego con lo oriental, y en la interinfluencia entre ellos se da el sincretismo, asimilando dioses griegos con otros de diferente procedencia, creando un panteón nuevo como resultado de la mezcla. Aumenta el número de asociaciones religiosas para dar cohesión ciudadana. Los elementos religiosos tradicionales no desaparecen, sino que se combinan con los nuevos. Aparece el monoteísmo como culto a personajes importantes e ilustres, como el culto real, en el que se promocionaba determinados dioses o divinidades que convenían al monarca. Se trató el tema del cielo y de lo que conlleva como el auge de la astrología y los cultos cósmicos, de la magia y de la adivinación. En este contexto toman fuerza divinidades como Tyche (diosa de la Fortuna que se encargaba del destino de la sociedad y de los individuos. Ya que necesitaban divinidades que les diesen consuelo espiritual con cultos mistéricos o esotéricos), Deméter (diosa de la fecundidad de la tierra, a la que se le realizaban ritos secretos de los Misterios de Eleusis), Dioniso (dios del vino que inspiraba la locura ritual y el éxtasis), Asclepio (dios de la Medicina y de la curación),… Aparecen los cultos de salvación que obtuvieron un gran número de devotos. Se realizaban peregrinaciones a los santuarios de las divinidades. En el reino ptolemaico aparecen cultos isíacos, en los cuales se reinventaron y renovaron dioses y cultos para que se adaptasen a la nueva situación. Aparece el dios Serapis (helenización de la diosa egipcia Isis). 

3. BIBLIOGRAFÍA:

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